Sunday, December 12, 2010
Tuesday, April 6, 2010
La Resurrección: ¿Historia o Superstición?
La creencia más importante del cristianismo es la doctrina de la resurrección de Jesús. Como dijo el apóstol Pablo, si Cristo “no ha resucitado, nuestra predicación no sirve para nada, como tampoco la fe de ustedes” (1 Cor. 15:14, NVI). Y si bien el creer en la resurrección es, a fin de cuentas, una cuestión de fe, el hecho es que sí existe evidencia que testifica de su realidad. Veamos parte de ella.
La tumba vacía
El Nuevo Testamento dice que la tumba en donde Jesús fue colocado terminó estando vacía.
¿Podemos estar seguros de eso?
Bueno, velo de esta forma: Si Jesús aún hubiese estado en su tumba cuando los discípulos comenzaron a predicar, ¿no crees que alguien hubiese dicho: “¡Un momentito, aquí está el cuerpo! ¡Olvídense de esa tontería de la resurrección!”? Pero, por supuesto, eso nunca sucedió.
Algunos dicen que los discípulos se robaron el cuerpo mientras que los guardias que cuidaban la tumba dormían. Pero esto no tiene sentido, porque la tumba estaba siendo vigilada por soldados romanos cuyas vidas dependían del cumplir su trabajo con efectividad. (Para un soldado romano, el quedarse dormido durante una guardia era una falta digna de muerte).
Por otra parte, en el siglo primero las tumbas eran selladas con una roca muy pesada, que no podía ser movida fácilmente—y mucho menos silenciosamente. De manera que aun si los guardias estaban dormidos, los discípulos no hubiesen podido mover la piedra sin despertarlos.
La explosión del cristianismo
Jesús acababa de ser crucificado como un criminal cuando los discípulos comenzaron a predicar su resurrección. Y lo que sucedió después es uno de los eventos realmente más inexplicables de la historia: miles y miles de personas se comenzaron a convertir en seguidores de un “muerto”, y su mensaje comenzó a propagarse de una forma exponencialmente más rápida después de su crucifixión.
Y por cierto que tanto Josefo como otros historiadores de la época testifican directa o indirectamente de todo esto, proveyéndonos prueba conclusa del inexplicable crecimiento del cristianismo, y de la existencia del Jesús histórico.
El testimonio de los discípulos
Los discípulos sufrieron tremendamente por predicar la resurrección. Según la tradición de la Iglesia, Pedro fue crucificado (probablemente de cabeza), y Pablo y Jacobo fueron decapitados (la muerte de Jacobo se nos cuenta en Hechos 12:1-2). Y según algunas tradiciones un poco menos confiables, todos los demás discípulos, con la excepción de Juan, también murieron por predicar el mensaje de la resurrección.
¿Crees que Pedro, Jacobo, y los demás hubiesen muerto por una farsa? Yo pienso que no.
El testimonio de millones a través de la historia
Por último, si Cristo no resucitó, ¿cómo podemos explicar el sinnúmero de vidas que han sido cambiadas a través de la historia a raíz de su creencia en él? Y, ¿cómo explicamos los muchos milagros que han sido reportados (y en muchos casos bien documentados) por gente que oró en el nombre de Jesús?
Uno de estos milagros le ocurrió a Norma Morán, quien vive en la Florida, en los Estados Unidos. En septiembre del año 2002, un cálculo renal le obstruyó la uretra, lo cual causó que su vejiga contaminase su sangre con orine. Los doctores le dieron 21 horas de vida. Pero su familia creía que la oración hecha en el nombre de Jesús tiene poder, por lo que les pidieron a muchos que oraran por ella. Tres semanas después los doctores le estaban dando de alta. Cuando Norma llegó al hospital decían que no tenía esperanza—ahora la llamaban “la paciente milagro”.
¿Puede un Dios muerto hacer estas cosas? ¡Claro que no!
Hay mucho más que podría decir, pero creo que lo anterior es suficiente para mostrar que la creencia en la resurrección de Jesucristo, lejos de ser nacida de superstición e ignorancia, está basada en hechos históricos.
¡Feliz Domingo de Resurrección!
“¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado!” (Lucas 24:5-6, NVI).
En el Señor,
Miguel A. Cañete
www.VientosDeAvivamiento.org
La tumba vacía
El Nuevo Testamento dice que la tumba en donde Jesús fue colocado terminó estando vacía.
¿Podemos estar seguros de eso?
Bueno, velo de esta forma: Si Jesús aún hubiese estado en su tumba cuando los discípulos comenzaron a predicar, ¿no crees que alguien hubiese dicho: “¡Un momentito, aquí está el cuerpo! ¡Olvídense de esa tontería de la resurrección!”? Pero, por supuesto, eso nunca sucedió.
Algunos dicen que los discípulos se robaron el cuerpo mientras que los guardias que cuidaban la tumba dormían. Pero esto no tiene sentido, porque la tumba estaba siendo vigilada por soldados romanos cuyas vidas dependían del cumplir su trabajo con efectividad. (Para un soldado romano, el quedarse dormido durante una guardia era una falta digna de muerte).
Por otra parte, en el siglo primero las tumbas eran selladas con una roca muy pesada, que no podía ser movida fácilmente—y mucho menos silenciosamente. De manera que aun si los guardias estaban dormidos, los discípulos no hubiesen podido mover la piedra sin despertarlos.
La explosión del cristianismo
Jesús acababa de ser crucificado como un criminal cuando los discípulos comenzaron a predicar su resurrección. Y lo que sucedió después es uno de los eventos realmente más inexplicables de la historia: miles y miles de personas se comenzaron a convertir en seguidores de un “muerto”, y su mensaje comenzó a propagarse de una forma exponencialmente más rápida después de su crucifixión.
Y por cierto que tanto Josefo como otros historiadores de la época testifican directa o indirectamente de todo esto, proveyéndonos prueba conclusa del inexplicable crecimiento del cristianismo, y de la existencia del Jesús histórico.
El testimonio de los discípulos
Los discípulos sufrieron tremendamente por predicar la resurrección. Según la tradición de la Iglesia, Pedro fue crucificado (probablemente de cabeza), y Pablo y Jacobo fueron decapitados (la muerte de Jacobo se nos cuenta en Hechos 12:1-2). Y según algunas tradiciones un poco menos confiables, todos los demás discípulos, con la excepción de Juan, también murieron por predicar el mensaje de la resurrección.
¿Crees que Pedro, Jacobo, y los demás hubiesen muerto por una farsa? Yo pienso que no.
El testimonio de millones a través de la historia
Por último, si Cristo no resucitó, ¿cómo podemos explicar el sinnúmero de vidas que han sido cambiadas a través de la historia a raíz de su creencia en él? Y, ¿cómo explicamos los muchos milagros que han sido reportados (y en muchos casos bien documentados) por gente que oró en el nombre de Jesús?
Uno de estos milagros le ocurrió a Norma Morán, quien vive en la Florida, en los Estados Unidos. En septiembre del año 2002, un cálculo renal le obstruyó la uretra, lo cual causó que su vejiga contaminase su sangre con orine. Los doctores le dieron 21 horas de vida. Pero su familia creía que la oración hecha en el nombre de Jesús tiene poder, por lo que les pidieron a muchos que oraran por ella. Tres semanas después los doctores le estaban dando de alta. Cuando Norma llegó al hospital decían que no tenía esperanza—ahora la llamaban “la paciente milagro”.
¿Puede un Dios muerto hacer estas cosas? ¡Claro que no!
Hay mucho más que podría decir, pero creo que lo anterior es suficiente para mostrar que la creencia en la resurrección de Jesucristo, lejos de ser nacida de superstición e ignorancia, está basada en hechos históricos.
¡Feliz Domingo de Resurrección!
“¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado!” (Lucas 24:5-6, NVI).
En el Señor,
Miguel A. Cañete
www.VientosDeAvivamiento.org
Tuesday, March 16, 2010
Perseguidos
Perseguidos
Puede que suene increíble, pero se estima que entre 30 y 40 millones de cristianos murieron por su fe durante el siglo veinte—y el sufrimiento continúa.
Por ejemplo, días antes de yo escribir este artículo cuatro maestros cristianos fueron asesinados en Somalia, 46 creyentes fueron encarcelados en China por llevar a cabo una reunión religiosa “ilegal”, y un grupo de niños cristianos fueron atacados y golpeados por distribuir tratados bíblicos en la India (y esto es sólo parte de una larga lista). Sin duda la persecución de cristianos es real, muy real. ¿Qué podemos hacer al respecto? Podemos orar, dar y educar. Permíteme explicarme.
Orar- Piensa en esto: Aun mientras que lees este artículo, un incontable número de cristianos se encuentran presos por su fe, mientras que millones más viven con un miedo constante de terminar igual. Lamentablemente, tú y yo no podemos visitar a un prisionero en Somalia, por ejemplo, ni tampoco podemos cambiar las leyes religiosas en China o en Arabia Saudita—pero podemos orar.
Podemos orar para que el Señor le de fortaleza a los creyentes que sufren persecución. Podemos pedirle que les ayude a mantenerse fiel, a amar a sus perseguidores, y a testificar de Cristo a pesar de su situación. Y también deberíamos orar por su liberación. ¿Acaso no fueron las oraciones de la Iglesia las que sacaron a Pedro de la cárcel en el siglo primero (Hechos 12:6-19)?
Dar- Además de orar, también podemos ayudar financieramente a organizaciones que trabajan a favor de la iglesia perseguida. Ministerios como la Voz de los Mártires (www.persecucion.org), La Liga Bíblica (www.ligabiblica.org), y Open Doors (www.opendoorsusa.org), están al servicio de la iglesia perseguida. Ellos ayudan económicamente a familias de pastores y líderes que han sido encarcelados o asesinados. Ellos “contrabandean” Biblias dentro de países cerrados; construyen cisternas para cristianos que viven en lugares en los que se les niega acceso a las cisternas comunes; proveen discipulado y entrenamiento para los creyentes, y también se encargan de hacer público el sufrimiento que millones de cristianos enfrentan, ayudando así a crear presión política sobre las naciones perseguidoras.
Educar- Además de orar y dar para ayudar a nuestros hermanos perseguidos, también podemos animar a otros a hacer lo mismo. Muchos cristianos no están al tanto del sufrimiento de sus hermanos alrededor del mundo debido en parte a que la prensa raramente reporta al respecto. Por eso es importante que nosotros les eduquemos acerca de la situación de la iglesia perseguida y que les recordemos de su responsabilidad para con su familia en Cristo. Después de todo, si nuestro hermano en la carne estuviese siendo perseguido, ¿no haríamos algo al respecto?
Es mi esperanza que después de leer esto comiences a orar con frecuencia por la iglesia perseguida (si es que no lo estás haciendo ya), que consideres el usar tus recursos financieros para ayudarles en su sufrimiento, y que animes a otros a hacer lo mismo. Un día, en el Cielo, cuando finalmente los veas cara a cara, te lo agradecerán, y quizás Jesús te recuerde que cuando lo hiciste “por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo [hiciste] por mí” (Mt 25:40, NVI).
Por: Miguel Canete
Vientos de Avivamiento
Puede que suene increíble, pero se estima que entre 30 y 40 millones de cristianos murieron por su fe durante el siglo veinte—y el sufrimiento continúa.
Por ejemplo, días antes de yo escribir este artículo cuatro maestros cristianos fueron asesinados en Somalia, 46 creyentes fueron encarcelados en China por llevar a cabo una reunión religiosa “ilegal”, y un grupo de niños cristianos fueron atacados y golpeados por distribuir tratados bíblicos en la India (y esto es sólo parte de una larga lista). Sin duda la persecución de cristianos es real, muy real. ¿Qué podemos hacer al respecto? Podemos orar, dar y educar. Permíteme explicarme.
Orar- Piensa en esto: Aun mientras que lees este artículo, un incontable número de cristianos se encuentran presos por su fe, mientras que millones más viven con un miedo constante de terminar igual. Lamentablemente, tú y yo no podemos visitar a un prisionero en Somalia, por ejemplo, ni tampoco podemos cambiar las leyes religiosas en China o en Arabia Saudita—pero podemos orar.
Podemos orar para que el Señor le de fortaleza a los creyentes que sufren persecución. Podemos pedirle que les ayude a mantenerse fiel, a amar a sus perseguidores, y a testificar de Cristo a pesar de su situación. Y también deberíamos orar por su liberación. ¿Acaso no fueron las oraciones de la Iglesia las que sacaron a Pedro de la cárcel en el siglo primero (Hechos 12:6-19)?
Dar- Además de orar, también podemos ayudar financieramente a organizaciones que trabajan a favor de la iglesia perseguida. Ministerios como la Voz de los Mártires (www.persecucion.org), La Liga Bíblica (www.ligabiblica.org), y Open Doors (www.opendoorsusa.org), están al servicio de la iglesia perseguida. Ellos ayudan económicamente a familias de pastores y líderes que han sido encarcelados o asesinados. Ellos “contrabandean” Biblias dentro de países cerrados; construyen cisternas para cristianos que viven en lugares en los que se les niega acceso a las cisternas comunes; proveen discipulado y entrenamiento para los creyentes, y también se encargan de hacer público el sufrimiento que millones de cristianos enfrentan, ayudando así a crear presión política sobre las naciones perseguidoras.
Educar- Además de orar y dar para ayudar a nuestros hermanos perseguidos, también podemos animar a otros a hacer lo mismo. Muchos cristianos no están al tanto del sufrimiento de sus hermanos alrededor del mundo debido en parte a que la prensa raramente reporta al respecto. Por eso es importante que nosotros les eduquemos acerca de la situación de la iglesia perseguida y que les recordemos de su responsabilidad para con su familia en Cristo. Después de todo, si nuestro hermano en la carne estuviese siendo perseguido, ¿no haríamos algo al respecto?
Es mi esperanza que después de leer esto comiences a orar con frecuencia por la iglesia perseguida (si es que no lo estás haciendo ya), que consideres el usar tus recursos financieros para ayudarles en su sufrimiento, y que animes a otros a hacer lo mismo. Un día, en el Cielo, cuando finalmente los veas cara a cara, te lo agradecerán, y quizás Jesús te recuerde que cuando lo hiciste “por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo [hiciste] por mí” (Mt 25:40, NVI).
Por: Miguel Canete
Vientos de Avivamiento
Monday, February 8, 2010
Estrategias del Diablo
Satanás convocó una convención mundial de demonios. En su discurso de apertura dijo:
• No podemos hacer que los cristianos dejen de ir a sus reuniones espirituales.
• No podemos evitar que lean la Biblia y conozcan la verdad.
• No podemos evitar que formen una relación intima con su Salvador. Una vez que establecen esa conexión con Jehová, nuestro poder sobre ellos se pierde.
• Así que déjenlos asistir a sus congregaciones ; déjenlos que tengan sus cenas familiares con platos y cubiertos, pero róbenles su tiempo, de manera que no tengan tiempo para desarrollar una relación con Jehová..
Esto es lo que quiero que hagan: Distráiganlos durante todo el día.
¿Como haremos eso? Gritaron los demonios.
• Manténgalos ocupados en las nimiedades de la vida e inventen innumerables proyectos que ocupen sus mentes respondió Satanás.
• Tiéntenlos a gastar, gastar y gastar. Persuadan a las esposas para que vayan a trabajar por largas horas y a los esposos a trabajar de 6 a 7 días cada semana y de 10 a 12 horas al día, hasta que queden cansados y sus bolsillos vacios.
• Por nada del mundo los dejen pasar tiempo con sus hijos y seres queridos.
• A medida de que sus familias se fragmenten, pronto, sus hogares no serán un escape a las presiones del trabajo.
• Sobre estimulen sus mentes para que NO puedan escuchar esa VOZ (la de Dios).
• Tiéntenlos a que escuchen sus radios siempre que conduzcan sus vehículos.
• A que mantengan constantemente encendidos, en sus hogares, su TV, DVD y su mundo toque constantemente música degradante con letras obscenas.
• Llenen las mesas de centro con revistas y periódicos.
• Bombardeen sus mentes con noticias las 24 horas del día.
• Inunden su correo con basura, catálogos, rifas, servicios y falsas esperanzas.
• Pongan modelos bellas y delgadas en las revistas en la TV, para que los esposos crean que la belleza exterior es lo que importa y se sientan insatisfechos con sus esposas.
• Mantengan a las esposas demasiado agotadas, para NO amar a sus esposos por las noches, ellos empezarán a buscar en otra parte rápidamente.
• Emociónenlos con las nuevas tecnologías a sus hijos ,para que lleguen a pensar que las cosas materiales son importantes...
• Aun en horas de distracción y esparcimiento, háganlos que sean excesivos. Que regresen agotados.
• Y cuando tengan reuniones de tipo espiritual, involúcrenlos en chismes y charlatanería, para que salgan de ahí con sus conciencias perturbadas....
• Pronto estarán trabajando con sus propias fuerzas, sacrificando su salud y su familia por el bien de la causa.
¡Funcionará! agregó triunfante.
La pregunta es: '¿Ha tenido éxito el diablo con su plan?'
'¿Qué crees tú?'
Y manténgalos ocupados cuando les lleguen mensajes como este , para que no los puedan reenviar( agrego el diablo) y así no sepan lo k planeamos.
Por favor pasa este mensaje si no estás tan OCUPADO??!
Provisto por: Maria Sena
• No podemos hacer que los cristianos dejen de ir a sus reuniones espirituales.
• No podemos evitar que lean la Biblia y conozcan la verdad.
• No podemos evitar que formen una relación intima con su Salvador. Una vez que establecen esa conexión con Jehová, nuestro poder sobre ellos se pierde.
• Así que déjenlos asistir a sus congregaciones ; déjenlos que tengan sus cenas familiares con platos y cubiertos, pero róbenles su tiempo, de manera que no tengan tiempo para desarrollar una relación con Jehová..
Esto es lo que quiero que hagan: Distráiganlos durante todo el día.
¿Como haremos eso? Gritaron los demonios.
• Manténgalos ocupados en las nimiedades de la vida e inventen innumerables proyectos que ocupen sus mentes respondió Satanás.
• Tiéntenlos a gastar, gastar y gastar. Persuadan a las esposas para que vayan a trabajar por largas horas y a los esposos a trabajar de 6 a 7 días cada semana y de 10 a 12 horas al día, hasta que queden cansados y sus bolsillos vacios.
• Por nada del mundo los dejen pasar tiempo con sus hijos y seres queridos.
• A medida de que sus familias se fragmenten, pronto, sus hogares no serán un escape a las presiones del trabajo.
• Sobre estimulen sus mentes para que NO puedan escuchar esa VOZ (la de Dios).
• Tiéntenlos a que escuchen sus radios siempre que conduzcan sus vehículos.
• A que mantengan constantemente encendidos, en sus hogares, su TV, DVD y su mundo toque constantemente música degradante con letras obscenas.
• Llenen las mesas de centro con revistas y periódicos.
• Bombardeen sus mentes con noticias las 24 horas del día.
• Inunden su correo con basura, catálogos, rifas, servicios y falsas esperanzas.
• Pongan modelos bellas y delgadas en las revistas en la TV, para que los esposos crean que la belleza exterior es lo que importa y se sientan insatisfechos con sus esposas.
• Mantengan a las esposas demasiado agotadas, para NO amar a sus esposos por las noches, ellos empezarán a buscar en otra parte rápidamente.
• Emociónenlos con las nuevas tecnologías a sus hijos ,para que lleguen a pensar que las cosas materiales son importantes...
• Aun en horas de distracción y esparcimiento, háganlos que sean excesivos. Que regresen agotados.
• Y cuando tengan reuniones de tipo espiritual, involúcrenlos en chismes y charlatanería, para que salgan de ahí con sus conciencias perturbadas....
• Pronto estarán trabajando con sus propias fuerzas, sacrificando su salud y su familia por el bien de la causa.
¡Funcionará! agregó triunfante.
La pregunta es: '¿Ha tenido éxito el diablo con su plan?'
'¿Qué crees tú?'
Y manténgalos ocupados cuando les lleguen mensajes como este , para que no los puedan reenviar( agrego el diablo) y así no sepan lo k planeamos.
Por favor pasa este mensaje si no estás tan OCUPADO??!
Provisto por: Maria Sena
Sunday, February 7, 2010
Remarks from CBS Sunday Morning (everyone should read!)
The following was written by Ben Stein and recited by him on CBS Sunday Morning Commentary.
My confession:
I am a Jew, and every single one of my ancestors was Jewish.. And it does not bother me even a little bit when people call those beautiful lit up, bejeweled trees, Christmas trees.. I don't feel threatened.. I don't feel discriminated against. That's what they are: Christmas trees.
I don't like getting pushed around for being a Jew, and I don't think Christians like getting pushed around for being Christians. I think people who believe in God are sick and tired of getting pushed around, period. I have no idea where the concept came from that America is an explicitly atheist country. I can't find it in the Constitution and I don't like it being shoved down my throat.
Or maybe I can put it another way: where did the idea come from that we should worship celebrities and we aren't allowed to worship God as we understand Him? I guess that's a sign that I'm getting old, too. But there are a lot of us who are wondering where these celebrities came from and where the America we knew went to.
In light of the many jokes we send to one another for a laugh, this is a little different: This is not intended to be a joke; it's not funny, it's intended to get you thinking.
Billy Graham's daughter was interviewed on the Early Show and Jane Clayson asked her 'How could God let something like this happen?' (regarding Katrina) Anne Graham gave an extremely profound and insightful response. She said, 'I believe God is deeply saddened by this, just as we are, but for years we've been telling God to get out of our schools, to get out of our government and to get out of our lives. And being the gentleman He is, I believe He has calmly backed out. How can we expect God to give us His blessing and His protection if we demand He leave us alone?'
In light of recent events... terrorists attack, school shootings, etc. I think it started when Madeleine Murray O'Hare (she was murdered, her body found a few years ago) complained she didn't want prayer in our schools, and we said OK. Then someone said you better not read the Bible in school. The Bible says thou shalt not kill, thou shalt not steal, and love your neighbor as yourself. And we said OK.
Then Dr. Benjamin Spock said we shouldn't spank our children when they misbehave because their little personalities would be warped and we might damage their self-esteem (Dr Spock's son committed suicide). We said an expert should know what he's talking about. And we said OK.
Now we're asking ourselves why our children have no conscience, why they don't know right from wrong, and why it doesn't bother them to kill strangers, their classmates, and themselves.
Probably, if we think about it long and hard enough, we can figure it out. I think it has a great deal to do with 'WE REAP WHAT WE SOW.'
Funny how simple it is for people to trash God and then wonder why the world's going to hell Funny how we believe what the newspapers say, but question what the Bible says. Funny how you can send 'jokes' through e-mail and they spread like wildfire but when you start sending messages regarding the Lord, people think twice about sharing. Funny how lewd, crude, vulgar and obscene articles pass freely through cyberspace, but public discussion of God is suppressed in the school and workplace.
Are you laughing yet?
Funny how when you forward this message, you will not send it to many on your address list because you're not sure what they believe, or what they will think of you for sending it.
Funny how we can be more worried about what other people think of us than what God thinks of us.
Pass it on if you think it has merit. If not then just discard it... no one will know you did. But, if you discard this thought process, don't sit back and complain about what bad shape the world is in.
My Best Regards, Honestly and respectfully,
Ben Stein
Provided by: Patria Sena
My confession:
I am a Jew, and every single one of my ancestors was Jewish.. And it does not bother me even a little bit when people call those beautiful lit up, bejeweled trees, Christmas trees.. I don't feel threatened.. I don't feel discriminated against. That's what they are: Christmas trees.
I don't like getting pushed around for being a Jew, and I don't think Christians like getting pushed around for being Christians. I think people who believe in God are sick and tired of getting pushed around, period. I have no idea where the concept came from that America is an explicitly atheist country. I can't find it in the Constitution and I don't like it being shoved down my throat.
Or maybe I can put it another way: where did the idea come from that we should worship celebrities and we aren't allowed to worship God as we understand Him? I guess that's a sign that I'm getting old, too. But there are a lot of us who are wondering where these celebrities came from and where the America we knew went to.
In light of the many jokes we send to one another for a laugh, this is a little different: This is not intended to be a joke; it's not funny, it's intended to get you thinking.
Billy Graham's daughter was interviewed on the Early Show and Jane Clayson asked her 'How could God let something like this happen?' (regarding Katrina) Anne Graham gave an extremely profound and insightful response. She said, 'I believe God is deeply saddened by this, just as we are, but for years we've been telling God to get out of our schools, to get out of our government and to get out of our lives. And being the gentleman He is, I believe He has calmly backed out. How can we expect God to give us His blessing and His protection if we demand He leave us alone?'
In light of recent events... terrorists attack, school shootings, etc. I think it started when Madeleine Murray O'Hare (she was murdered, her body found a few years ago) complained she didn't want prayer in our schools, and we said OK. Then someone said you better not read the Bible in school. The Bible says thou shalt not kill, thou shalt not steal, and love your neighbor as yourself. And we said OK.
Then Dr. Benjamin Spock said we shouldn't spank our children when they misbehave because their little personalities would be warped and we might damage their self-esteem (Dr Spock's son committed suicide). We said an expert should know what he's talking about. And we said OK.
Now we're asking ourselves why our children have no conscience, why they don't know right from wrong, and why it doesn't bother them to kill strangers, their classmates, and themselves.
Probably, if we think about it long and hard enough, we can figure it out. I think it has a great deal to do with 'WE REAP WHAT WE SOW.'
Funny how simple it is for people to trash God and then wonder why the world's going to hell Funny how we believe what the newspapers say, but question what the Bible says. Funny how you can send 'jokes' through e-mail and they spread like wildfire but when you start sending messages regarding the Lord, people think twice about sharing. Funny how lewd, crude, vulgar and obscene articles pass freely through cyberspace, but public discussion of God is suppressed in the school and workplace.
Are you laughing yet?
Funny how when you forward this message, you will not send it to many on your address list because you're not sure what they believe, or what they will think of you for sending it.
Funny how we can be more worried about what other people think of us than what God thinks of us.
Pass it on if you think it has merit. If not then just discard it... no one will know you did. But, if you discard this thought process, don't sit back and complain about what bad shape the world is in.
My Best Regards, Honestly and respectfully,
Ben Stein
Provided by: Patria Sena
Oración Controversial
Oración de apertura en el senado de Kansas
Tal vez quieras leer esta oración que fue hecha en Kansas en la sesión de inauguración de la 'Kansas House of Representatives.'
Parece que esta oración molesto a algunas personas... Cuando se le pidió al pastor Joe Wright que hiciera oración de apertura en el senado de Kansas, todo el mundo esperaba una oración ordinaria, pero esto no es lo que ellos escucharon:
Señor, venimos delante de Ti este día, para pedirte perdón y para pedir tu dirección.
Sabemos que tu Palabra dice: 'Maldición a aquellos que llaman bien lo que está mal' y es exactamente lo que hemos hecho..
Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.
Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso 'suerte'.
Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado 'ayuda social'.
Hemos matado a nuestros hijos que aun no han nacido y lo hemos llamado ''la libre elección'
Hemos abatido a nuestros condenados y lo hemos llamado 'justicia'
Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado ''desarrollar su autoestima'
Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso: 'política'
Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado 'tener ambición'
Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado 'libertad de expresión'
Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado 'obsoleto y pasado'
Oh Dios, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados.
Amen.
La reacción fue inmediata. Un parlamentario abandonó la sala durante la oración. Tres más criticaron la oración del pastor calificando la oración como 'un mensaje de intolerancia''
Durante las seis semanas siguientes, la iglesia 'Central Christian Church' donde trabaja el pastor Wright recibió más de 5000 llamadas telefónicas de las cuales sólo 47 fueron desfavorables.
Esta iglesia recibe ahora peticiones del mundo entero, la India, África, Asia para que el pastor Wright ore por ellos.
EL comentarista Paul Harvey difundió esta oración en su emisión de radio ' The Rest of the Story ' (el resto de la historia) y ha recibido una acogida mucho mas favorable por esta emisión, que por cualquier otra.
Con la ayuda de Dios, quisiéramos que esta oración se derrame sobre nuestra nación, por tanta semejanza con lo que está ocurriendo en México y que nazca en nuestros corazones el deseo de llegar a ser una ''nación bajo la mirada de Dios'
Si puedes hacerlo, envía esta oración a tus amigos en un espacio de 30 días el mundo entero lo habrá leído..
Si no tenemos el valor de mantenernos firmes en nuestras convicciones, entonces caeremos delante de cualquier otro argumento, o enemigo.
Provista por: Patria Sena
Tal vez quieras leer esta oración que fue hecha en Kansas en la sesión de inauguración de la 'Kansas House of Representatives.'
Parece que esta oración molesto a algunas personas... Cuando se le pidió al pastor Joe Wright que hiciera oración de apertura en el senado de Kansas, todo el mundo esperaba una oración ordinaria, pero esto no es lo que ellos escucharon:
Señor, venimos delante de Ti este día, para pedirte perdón y para pedir tu dirección.
Sabemos que tu Palabra dice: 'Maldición a aquellos que llaman bien lo que está mal' y es exactamente lo que hemos hecho..
Hemos perdido el equilibrio espiritual y hemos cambiado nuestros valores.
Hemos explotado al pobre y hemos llamado a eso 'suerte'.
Hemos recompensado la pereza y la hemos llamado 'ayuda social'.
Hemos matado a nuestros hijos que aun no han nacido y lo hemos llamado ''la libre elección'
Hemos abatido a nuestros condenados y lo hemos llamado 'justicia'
Hemos sido negligentes al disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado ''desarrollar su autoestima'
Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso: 'política'
Hemos codiciado los bienes de nuestro vecino y a eso lo hemos llamado 'tener ambición'
Hemos contaminado las ondas de radio y televisión con mucha grosería y pornografía y lo hemos llamado 'libertad de expresión'
Hemos ridiculizado los valores establecidos desde hace mucho tiempo por nuestros ancestros y a esto lo hemos llamado 'obsoleto y pasado'
Oh Dios, mira en lo profundo de nuestros corazones; purifícanos y líbranos de nuestros pecados.
Amen.
La reacción fue inmediata. Un parlamentario abandonó la sala durante la oración. Tres más criticaron la oración del pastor calificando la oración como 'un mensaje de intolerancia''
Durante las seis semanas siguientes, la iglesia 'Central Christian Church' donde trabaja el pastor Wright recibió más de 5000 llamadas telefónicas de las cuales sólo 47 fueron desfavorables.
Esta iglesia recibe ahora peticiones del mundo entero, la India, África, Asia para que el pastor Wright ore por ellos.
EL comentarista Paul Harvey difundió esta oración en su emisión de radio ' The Rest of the Story ' (el resto de la historia) y ha recibido una acogida mucho mas favorable por esta emisión, que por cualquier otra.
Con la ayuda de Dios, quisiéramos que esta oración se derrame sobre nuestra nación, por tanta semejanza con lo que está ocurriendo en México y que nazca en nuestros corazones el deseo de llegar a ser una ''nación bajo la mirada de Dios'
Si puedes hacerlo, envía esta oración a tus amigos en un espacio de 30 días el mundo entero lo habrá leído..
Si no tenemos el valor de mantenernos firmes en nuestras convicciones, entonces caeremos delante de cualquier otro argumento, o enemigo.
Provista por: Patria Sena
David Wilkerson's Economic Vision/La visión económica de David Wilkerson.
Este post está en inglés.
Key points to remember about this vision:
From the time the first country goes down, you'll have two weeks to get
your money out of the bank.
America will come through this crisis-there will be restoration.
But the nation will never be as it was before.
God is saying: Get our lives straight... Get rid of idols... Seek the
face of God in holiness..
God will be a wall of fire about you... And the glory in the midst of you!
"It's about to happen---very soon, one nation, and I'm speaking
prophetically--if I've ever heard anything from God in my life, I heard
it ... Very soon a European or North African or Eastern nation is going
to default on its international loan and when that happens, within two
weeks, Mexico is going to default. Mexico owes $100 billion ---80% of it
to American banks---and here's what is going to happen: about two weeks
after the first country goes bankrupt, (we're going to survive that,
because most of that (money of the first country) is owed to European
banks---German, Swiss and French banks) but a second country is going to
go down, probably Argentina or Brazil, and we'll kind of live that down
and say: "Well, maybe it's not going to hurt," but two weeks after the
first country goes down, Mexico's going to default on $100 billion.
And when the banks open the next day at 9 in the morning, $15 billion an
hour is going to be withdrawn from our American banks - they're going to
be running our banks-the Arabs---all the Latin American countries,
they're going to be running our banks- and before the day is over, the
U.S.A is going to have to declare a "bank holiday."
SIX MONTHS OF HORROR:
And we're going into six months of the worst hell America has ever
seen---there's going to be chaos---not even the National Guard's going
to be able to quiet it down---we're going to have to call out the whole
U.S. Army.
Now I've had visions recently, for I've been in New York City and I was
in Macy's in a vision, and I saw people walking around stunned because
they couldn't get their money out of the bank.
Now I'm going to give you a word of advice, the first country goes
bankrupt---I've documented this and I've got it sealed in an envelope,
and I'm going to call all my friends and I'm telling you---this is the
first time I've said it in a public meeting like this---but the first
country that bellies up, you go get every dime you have---church get
your money out of the bank--because there's going to be a 'bank holiday'
and you won't be able to get a dime for six months. Now, of course,
there's going to be -restored, but the nation will never be like it is
again.
There's going to be fear like we've never known---judgment at the
door. When I was at Macy's Dept. store in a vision and I watched people
walking around stunned, they didn't know what to do, they didn't know
what was happening; then a bunch of people walked into Macy's and
suddenly went wild and began to steal and within an hour everybody---I
saw the spirit of everybody in the store---they were robbing and
stealing---they raped Macy's and destroyed five floors--- Macy's was
raped and ruined in a period of an hour or two.
That's just the beginning. Folks it's all in this book (the Bible)
---we've been warned and warned and warned---you can't tell me God
hasn't warned us. You can't tell me God isn't saying something awesome
here tonight in this church...we better get our prayer life straightened
up, our lives straightened up, get rid of the idols, as Paul writes, and
seeking the face of God in holiness or you're not going to be ready for
what's coming. God's warning, get ready and you'll not fear these things
that come onto you and you'll start rejoicing, you'll not be afraid
because your hands will be clean. You've been praying and God's building
a wall of fire around you to keep you."
We'd like to teach you a song about God's protection. It goes like this:
"There's a wall of fire around me...There's a wall of fire between my
soul and the enemy. There's a wall of fire that you can't see...Between
my soul and the enemy. There's a wall of fire around me. May it be so
with us all..."
Sermon excerpts from David Wilkerson...
"The prophet Isaiah warns us that in the last days God is going to turn
the world upside down.� He declares, Behold, the Lord maketh the earth
empty, and maketh it waste, and turneth it upside down (Isaiah 24:1).
According to this prophecy, sudden judgment is coming upon the earth,
and it will change everything in a single hour. Within that short span,
the whole world will witness fast-falling destruction upon a city and a
nation, and the world will never be the same.
If you are attached to material things if you love this world and the
things of it you won't want to hear what Isaiah has prophesied. In fact,
even to the most righteous of Gods people, what Isaiah says might seem
unthinkable. Many would surely ask, How can an entire world be stricken
in one hour?
If we didn't believe the Bible is Gods pure Word, few of us would take
Isaiah's prophecy seriously. But Scripture makes it clear: in a single
hour, the world is going to change. The church is going to change. And
every individual on earth is going to change.
The apostle John gives a similar warning in Revelation. He speaks of
destructive judgment coming upon a city and nation: In one day, death,
and mourning, and famine; and she shall be utterly burned with fire: for
strong is the Lord God who judgeth her. For in one hour so great riches
is come to nought (Revelation 18:8, 17).
In Isaiah's prophecy, the city under judgment is cast into confusion.
Every house is shut up, with no one coming or going. The city of
confusion is broken down: every house is shut up, that no man may come
in� (Isaiah 24:10). The entire city is left desolate: In the city is
left desolation, and the gate is smitten with destruction (24:12). All
entrances and exits to the city are gone. The passage indicates that a
fire has come, a blast that has shaken the very foundations of the earth
(see 24:6).
1. In one hour, God is going to change the whole world.
A sudden cataclysmic event will strike, the first of the final judgments
of God. This great event will cause the earth to reel. And Isaiah says
that when it hits, there will be no place to escape:The lofty [proud]
city, he layeth it low even to the ground; he bringeth it even to the
dust(Isaiah 26:5). The inhabitants of the earth are burned (24:6).
Once this happens, utter chaos will erupt. All civic activities will
stop, and society will descend into massive disorder. Government
agencies will be helpless to restore any kind of sanity. No state
troopers, no national guard, no army will be able to bring order to the
upheaval.
You well remember that when the Twin Towers were destroyed, help poured
into New York from all over the world. An army of people came to assist
in whatever way they could. But the scene in Isaiah's prophecy is
different: this calamity is clearly beyond humankind's capacity to respond.
Once this judgment strikes, it will devastate the economy. Rich
merchants will stand by watching in torment, weeping and mourning, as
they face bankruptcy. In an instant, all the wealth they amassed will be
reduced to nothing. John describes the scene: The merchants of these
things, which were made rich by her, shall stand afar off for the fear
of her torment, weeping and wailing, saying, Alas, alas that great city
For in one hour so great riches is come to nought� (Revelation 18:15-17).
Overnight, all buying and selling will cease. Every restaurant and bar
will be shut down, and all drinking and music making will end.
Indeed,
every trace of mirth and delight, joy and gladness, will vanish: All the
merryhearted do sigh. The mirth of tabrets ceaseth, the noise of them
that rejoice endeth, the joy of the harp ceaseth. They shall not drink
wine with a song. The mirth of the land is gone(Isaiah 24:7-9, 11).
Yes, this is a picture of gloom and doom. But it is not my prophecy.
This word was given by the Holy Spirit of Almighty God, to be delivered
by his righteous prophet Isaiah. Even the secular world is preparing for
it to happen. Billions are being spent on homeland security in the U.S.,
England, Europe and Israel. Why? Military experts warn that a
world-impacting terrorist attack is sure to come.
You may ask: Why would the whole world change, if a nuclear attack
occurs in just one city?� It will happen because of the fear of
retaliation. If a rogue nation sends such an attack, you can be sure
that within hours that nation will be wiped out. Consider the plan
Israel has in place, known as the Samson Option. The moment a nuclear
warhead is launched against them, within moments Israel will unleash
nuclear missiles to devastate the capital cities of all enemy states.
The world has become a ticking bomb, and time is quickly running out.
2. In one hour, God is going to change the church.
This hour of devastation will suddenly change churches, whether they are
alive or dead. Isaiah writes, There shall be the shaking as of an
olive tree� (Isaiah 24:13). The image is of God shaking an olive tree
after it has been picked of fruit. In short, he's going to shake
everything that can be shaken, sparing nothing. It will be a time of
cataclysmic destruction and overwhelming darkness.
So, you ask, What about God's people in the midst of all this? What will
happen to the church?� Isaiah gives us an incredible word about what
will happen with believers.
In the midst of the terrible shaking, a song will be heard, and its
sound will grow steadily stronger. Suddenly, in that darkest of hours, a
worldwide chorus of voices will sing praises to the majesty of God: They
shall lift up their voice, they shall sing for the majesty of the Lord,
they shall cry aloud from the sea� (24:14). Do you get the picture?
There will be panic everywhere. Men's hearts will fail them for fear, as
fires belch smoke seen for hundreds of miles. Disorder and chaos will
reign on all sides. Yet amid the devastating fires and calamity, the
world will hear a glorious song being sung: Glorify ye the Lord in the
fires, even the name of the Lord God of Israel From the uttermost part
of the earth have we heard songs, even glory to the righteous [One]
(Isaiah 24:15-16).
A holy remnant is going to awaken, and a song will be born in the fire.
Instead of panicking, the people of God will be praising his awesome
majesty. Imagine it: in the darkest hour of all time, a collective voice
will rise by the millions out of every nation, not in fear or agony, but
in joyful praise to the Lord.
How will this happen, you ask? In one hour, God is going to regenerate
and restore his church. Dry bones will shake and rattle, and the
righteous will be awakened, as the Holy Spirit calls multitudes of
lukewarm believers back to their first love. In his mercy, He's going to
rouse those who have neglected him, ignoring his Word, avoiding prayer,
perhaps even contemplating divorce Suddenly, their souls will be flooded
with pangs of remorse and godly sorrow. And many will fall on their
knees, crying out in repentance.
There will be a revival of glorifying
God's majesty. And the song of this revival will be heard from the
uttermost parts of the earth. East, west, north and south from Arab
lands to China, Indonesia, Africa and all parts of the earth a glorious
song will rise up from the midst of the fires. In one day's time, those
who survived the fires are going to be singing a new song throughout the
world.
Isaiah 25 tells us wonderful miracles will come in this time, as God
makes all things new.
All around the world, the Lord's people are going to feast� on his Word:
In this mountain shall the Lord of hosts make unto all people a feast of
fat things, a feast of wines on the lees, of fat things full of marrow,
of wines on the lees well refined� (Isaiah 25:6).
And he will destroy in this mountain the face of the covering cast over
all people, and the veil that is spread over all nations� (25:7) Right
now, in this time of prosperity, the world's masses seem to be covered
with a veil, unable to see the truth of Jesus Christ. But when God rises
up to shake the world through judgment, the shrouds covering the minds
of billions will be cast aside. The veil of darkness will be removed,
and many will see the Lord in his glory. The Holy Spirit won't force
Christ upon these opened eyes and hearts; rather, a remnant is going to
rise up from among them.
I believe the darkest shroud-coverings today are over the eyes and
hearts of youth worldwide. This is especially true of college-age
students, whose faith has been bombarded for up to four years. Over that
time their minds have been indoctrinated by godless professors in
classrooms where belief is attacked, mocked and scorned. Now these young
men's and women's faith has been shipwrecked. They leave college
convinced God is dead. But in one hour of devastation nuclear, economic
and social all such hypocritical veils are going to fall away. Those
same professors who mocked them will realize, as they face the
possibility of death, a choice must be made: What about eternity? Is
there life after death?
They're going to look for someone to explain to
them all that's happening. When the song is sung, it's going to be heard
by young people from every walk of life, from every nation under the
sun. Many will harden their hearts and curse God at the sound of this
song, but multitudes of others will join in singing of his majesty.
3. In one hour, God is going to change us as individuals.
In a single hour, the focus of our lives will be changed. We'll no
longer obsess about our own adversities and troubles. Suddenly, so many
things that we held dear will no longer be of any value to us. Why? In
that hour, everyone will be in the same boat: It shall be, as with the
people, so with the priest; as with the servant, so with his master; as
with the maid, so with her mistress; as with the buyer, so with the
seller; as with the lender, so with the borrower; as with the taker of
usury, so with the giver of usury to him� (Isaiah 24:2).
The sudden judgment that comes will not be a respecter of anyone.
Rather, it is going to touch all who are within the realm of its fury.
Presidents, kings, the world's richest and most famous all will tremble
just like the poorest of the earth. And this cataclysmic event will
bring to naught every idol, purging iniquity and tearing down all false
altars:
By this [the calamity] therefore shall the iniquity of Jacob be purged;
and this is all the fruit to take away his sin; when he maketh all the
stones of the altar as chalkstones that are beaten in sunder, the groves
and images shall not stand up [be left standing (Isaiah 27:9).
The world's most prominent idol is money, and right now America is
facing a monstrous financial disaster.
Investors are scrambling to move
their money out of high-risk funds, and mortgage companies are going
bankrupt. One recent financial headline read, Abandon Ship Everyone is
selling and nobody is buying. Many households are in a panic, as
overnight their lives are changing. I think of the president of a
multi-billion-dollar hedge fund, who recently put up for sale his
142-foot yacht and his sixteen-bedroom mansion in Aspen, Colorado. His
fund had dried up virtually overnight.
The day is coming when sports will be the last thing on people's minds I
have nothing against sports, but soon there will be no more
250-million-dollar deals for athletes, when so much of the world is
starving. All idols will come crashing down, crushed to dust, and the
playing field will be leveled. The richest and the poorest alike will
face the same conditions..
It will all happen within a day. When they shall say, Peace and safety;
then sudden destruction cometh upon them, as travail upon a woman with
child; and they shall not escape (1 Thessalonians 5:3).
Why such apocalyptic warnings?
You may wonder: what good can come of these prophetic messages? Why
should anyone have to live under such anxiety? I remind you, Jesus
warned Jerusalem of sudden devastation to come upon that city. It was
going to be burned to the ground, with over a million people murdered.
Christ explained his warning: I have told you before it come to pass,
that, when it is come to pass, ye might believe (John 14:29). He was
saying, in essence, When it happens, you'll know there is a God who
loves you and forewarned you. Paul calls such warnings light, insights
that expel darkness. He says, in short: You are children of light,
because you know what's coming in the future.
So, when destruction
comes, and there's panic all around, you will have the calm of the Holy
Spirit. Something will quicken inside you, and you'll remember, God
warned me. This prophecy isn't a message of wrath to God's people, but a
wakeup call to begin preparing. God hath not appointed us to wrath, but
to obtain salvation by our Lord Jesus Christ, who died for us, that,
whether we wake or sleep, we should live together with him� (1
Thessalonians 5:9-10). Paul is speaking here of a time of possible
destruction. Therefore, he says, Comfort yourselves together, and edify
one another, even as also ye do (5:11).
In this day of prosperity, nobody wants to hear a message like
Isaiah's.. I certainly don't want to hear it. But we cannot ignore it,
because it is here at our door. In such times, Paul says, when we have
knowledge that sudden destruction is coming, we are not to tremble or
sorrow as the world does. Instead, we are to comfort one another in
faith, knowing that God rules over every aspect of our lives.
Be sober, putting on the breastplate of faith and love; and for an
helmet, the hope of salvation� (5:8). Paul instructs, Arm yourself with
faith. Build up your belief now, before the day comes. Learn your song,
and you'll be able to sing it in your fire. Glorify ye the Lord in the
fires, even the name of the Lord God of Israel (Isaiah 24:15).
copied from David Wilkerson's Sermon Series:
IN ONE HOUR EVERYTHING IS GOING TO CHANGE
Provided by Carmen Barreto.
Key points to remember about this vision:
From the time the first country goes down, you'll have two weeks to get
your money out of the bank.
America will come through this crisis-there will be restoration.
But the nation will never be as it was before.
God is saying: Get our lives straight... Get rid of idols... Seek the
face of God in holiness..
God will be a wall of fire about you... And the glory in the midst of you!
"It's about to happen---very soon, one nation, and I'm speaking
prophetically--if I've ever heard anything from God in my life, I heard
it ... Very soon a European or North African or Eastern nation is going
to default on its international loan and when that happens, within two
weeks, Mexico is going to default. Mexico owes $100 billion ---80% of it
to American banks---and here's what is going to happen: about two weeks
after the first country goes bankrupt, (we're going to survive that,
because most of that (money of the first country) is owed to European
banks---German, Swiss and French banks) but a second country is going to
go down, probably Argentina or Brazil, and we'll kind of live that down
and say: "Well, maybe it's not going to hurt," but two weeks after the
first country goes down, Mexico's going to default on $100 billion.
And when the banks open the next day at 9 in the morning, $15 billion an
hour is going to be withdrawn from our American banks - they're going to
be running our banks-the Arabs---all the Latin American countries,
they're going to be running our banks- and before the day is over, the
U.S.A is going to have to declare a "bank holiday."
SIX MONTHS OF HORROR:
And we're going into six months of the worst hell America has ever
seen---there's going to be chaos---not even the National Guard's going
to be able to quiet it down---we're going to have to call out the whole
U.S. Army.
Now I've had visions recently, for I've been in New York City and I was
in Macy's in a vision, and I saw people walking around stunned because
they couldn't get their money out of the bank.
Now I'm going to give you a word of advice, the first country goes
bankrupt---I've documented this and I've got it sealed in an envelope,
and I'm going to call all my friends and I'm telling you---this is the
first time I've said it in a public meeting like this---but the first
country that bellies up, you go get every dime you have---church get
your money out of the bank--because there's going to be a 'bank holiday'
and you won't be able to get a dime for six months. Now, of course,
there's going to be -restored, but the nation will never be like it is
again.
There's going to be fear like we've never known---judgment at the
door. When I was at Macy's Dept. store in a vision and I watched people
walking around stunned, they didn't know what to do, they didn't know
what was happening; then a bunch of people walked into Macy's and
suddenly went wild and began to steal and within an hour everybody---I
saw the spirit of everybody in the store---they were robbing and
stealing---they raped Macy's and destroyed five floors--- Macy's was
raped and ruined in a period of an hour or two.
That's just the beginning. Folks it's all in this book (the Bible)
---we've been warned and warned and warned---you can't tell me God
hasn't warned us. You can't tell me God isn't saying something awesome
here tonight in this church...we better get our prayer life straightened
up, our lives straightened up, get rid of the idols, as Paul writes, and
seeking the face of God in holiness or you're not going to be ready for
what's coming. God's warning, get ready and you'll not fear these things
that come onto you and you'll start rejoicing, you'll not be afraid
because your hands will be clean. You've been praying and God's building
a wall of fire around you to keep you."
We'd like to teach you a song about God's protection. It goes like this:
"There's a wall of fire around me...There's a wall of fire between my
soul and the enemy. There's a wall of fire that you can't see...Between
my soul and the enemy. There's a wall of fire around me. May it be so
with us all..."
Sermon excerpts from David Wilkerson...
"The prophet Isaiah warns us that in the last days God is going to turn
the world upside down.� He declares, Behold, the Lord maketh the earth
empty, and maketh it waste, and turneth it upside down (Isaiah 24:1).
According to this prophecy, sudden judgment is coming upon the earth,
and it will change everything in a single hour. Within that short span,
the whole world will witness fast-falling destruction upon a city and a
nation, and the world will never be the same.
If you are attached to material things if you love this world and the
things of it you won't want to hear what Isaiah has prophesied. In fact,
even to the most righteous of Gods people, what Isaiah says might seem
unthinkable. Many would surely ask, How can an entire world be stricken
in one hour?
If we didn't believe the Bible is Gods pure Word, few of us would take
Isaiah's prophecy seriously. But Scripture makes it clear: in a single
hour, the world is going to change. The church is going to change. And
every individual on earth is going to change.
The apostle John gives a similar warning in Revelation. He speaks of
destructive judgment coming upon a city and nation: In one day, death,
and mourning, and famine; and she shall be utterly burned with fire: for
strong is the Lord God who judgeth her. For in one hour so great riches
is come to nought (Revelation 18:8, 17).
In Isaiah's prophecy, the city under judgment is cast into confusion.
Every house is shut up, with no one coming or going. The city of
confusion is broken down: every house is shut up, that no man may come
in� (Isaiah 24:10). The entire city is left desolate: In the city is
left desolation, and the gate is smitten with destruction (24:12). All
entrances and exits to the city are gone. The passage indicates that a
fire has come, a blast that has shaken the very foundations of the earth
(see 24:6).
1. In one hour, God is going to change the whole world.
A sudden cataclysmic event will strike, the first of the final judgments
of God. This great event will cause the earth to reel. And Isaiah says
that when it hits, there will be no place to escape:The lofty [proud]
city, he layeth it low even to the ground; he bringeth it even to the
dust(Isaiah 26:5). The inhabitants of the earth are burned (24:6).
Once this happens, utter chaos will erupt. All civic activities will
stop, and society will descend into massive disorder. Government
agencies will be helpless to restore any kind of sanity. No state
troopers, no national guard, no army will be able to bring order to the
upheaval.
You well remember that when the Twin Towers were destroyed, help poured
into New York from all over the world. An army of people came to assist
in whatever way they could. But the scene in Isaiah's prophecy is
different: this calamity is clearly beyond humankind's capacity to respond.
Once this judgment strikes, it will devastate the economy. Rich
merchants will stand by watching in torment, weeping and mourning, as
they face bankruptcy. In an instant, all the wealth they amassed will be
reduced to nothing. John describes the scene: The merchants of these
things, which were made rich by her, shall stand afar off for the fear
of her torment, weeping and wailing, saying, Alas, alas that great city
For in one hour so great riches is come to nought� (Revelation 18:15-17).
Overnight, all buying and selling will cease. Every restaurant and bar
will be shut down, and all drinking and music making will end.
Indeed,
every trace of mirth and delight, joy and gladness, will vanish: All the
merryhearted do sigh. The mirth of tabrets ceaseth, the noise of them
that rejoice endeth, the joy of the harp ceaseth. They shall not drink
wine with a song. The mirth of the land is gone(Isaiah 24:7-9, 11).
Yes, this is a picture of gloom and doom. But it is not my prophecy.
This word was given by the Holy Spirit of Almighty God, to be delivered
by his righteous prophet Isaiah. Even the secular world is preparing for
it to happen. Billions are being spent on homeland security in the U.S.,
England, Europe and Israel. Why? Military experts warn that a
world-impacting terrorist attack is sure to come.
You may ask: Why would the whole world change, if a nuclear attack
occurs in just one city?� It will happen because of the fear of
retaliation. If a rogue nation sends such an attack, you can be sure
that within hours that nation will be wiped out. Consider the plan
Israel has in place, known as the Samson Option. The moment a nuclear
warhead is launched against them, within moments Israel will unleash
nuclear missiles to devastate the capital cities of all enemy states.
The world has become a ticking bomb, and time is quickly running out.
2. In one hour, God is going to change the church.
This hour of devastation will suddenly change churches, whether they are
alive or dead. Isaiah writes, There shall be the shaking as of an
olive tree� (Isaiah 24:13). The image is of God shaking an olive tree
after it has been picked of fruit. In short, he's going to shake
everything that can be shaken, sparing nothing. It will be a time of
cataclysmic destruction and overwhelming darkness.
So, you ask, What about God's people in the midst of all this? What will
happen to the church?� Isaiah gives us an incredible word about what
will happen with believers.
In the midst of the terrible shaking, a song will be heard, and its
sound will grow steadily stronger. Suddenly, in that darkest of hours, a
worldwide chorus of voices will sing praises to the majesty of God: They
shall lift up their voice, they shall sing for the majesty of the Lord,
they shall cry aloud from the sea� (24:14). Do you get the picture?
There will be panic everywhere. Men's hearts will fail them for fear, as
fires belch smoke seen for hundreds of miles. Disorder and chaos will
reign on all sides. Yet amid the devastating fires and calamity, the
world will hear a glorious song being sung: Glorify ye the Lord in the
fires, even the name of the Lord God of Israel From the uttermost part
of the earth have we heard songs, even glory to the righteous [One]
(Isaiah 24:15-16).
A holy remnant is going to awaken, and a song will be born in the fire.
Instead of panicking, the people of God will be praising his awesome
majesty. Imagine it: in the darkest hour of all time, a collective voice
will rise by the millions out of every nation, not in fear or agony, but
in joyful praise to the Lord.
How will this happen, you ask? In one hour, God is going to regenerate
and restore his church. Dry bones will shake and rattle, and the
righteous will be awakened, as the Holy Spirit calls multitudes of
lukewarm believers back to their first love. In his mercy, He's going to
rouse those who have neglected him, ignoring his Word, avoiding prayer,
perhaps even contemplating divorce Suddenly, their souls will be flooded
with pangs of remorse and godly sorrow. And many will fall on their
knees, crying out in repentance.
There will be a revival of glorifying
God's majesty. And the song of this revival will be heard from the
uttermost parts of the earth. East, west, north and south from Arab
lands to China, Indonesia, Africa and all parts of the earth a glorious
song will rise up from the midst of the fires. In one day's time, those
who survived the fires are going to be singing a new song throughout the
world.
Isaiah 25 tells us wonderful miracles will come in this time, as God
makes all things new.
All around the world, the Lord's people are going to feast� on his Word:
In this mountain shall the Lord of hosts make unto all people a feast of
fat things, a feast of wines on the lees, of fat things full of marrow,
of wines on the lees well refined� (Isaiah 25:6).
And he will destroy in this mountain the face of the covering cast over
all people, and the veil that is spread over all nations� (25:7) Right
now, in this time of prosperity, the world's masses seem to be covered
with a veil, unable to see the truth of Jesus Christ. But when God rises
up to shake the world through judgment, the shrouds covering the minds
of billions will be cast aside. The veil of darkness will be removed,
and many will see the Lord in his glory. The Holy Spirit won't force
Christ upon these opened eyes and hearts; rather, a remnant is going to
rise up from among them.
I believe the darkest shroud-coverings today are over the eyes and
hearts of youth worldwide. This is especially true of college-age
students, whose faith has been bombarded for up to four years. Over that
time their minds have been indoctrinated by godless professors in
classrooms where belief is attacked, mocked and scorned. Now these young
men's and women's faith has been shipwrecked. They leave college
convinced God is dead. But in one hour of devastation nuclear, economic
and social all such hypocritical veils are going to fall away. Those
same professors who mocked them will realize, as they face the
possibility of death, a choice must be made: What about eternity? Is
there life after death?
They're going to look for someone to explain to
them all that's happening. When the song is sung, it's going to be heard
by young people from every walk of life, from every nation under the
sun. Many will harden their hearts and curse God at the sound of this
song, but multitudes of others will join in singing of his majesty.
3. In one hour, God is going to change us as individuals.
In a single hour, the focus of our lives will be changed. We'll no
longer obsess about our own adversities and troubles. Suddenly, so many
things that we held dear will no longer be of any value to us. Why? In
that hour, everyone will be in the same boat: It shall be, as with the
people, so with the priest; as with the servant, so with his master; as
with the maid, so with her mistress; as with the buyer, so with the
seller; as with the lender, so with the borrower; as with the taker of
usury, so with the giver of usury to him� (Isaiah 24:2).
The sudden judgment that comes will not be a respecter of anyone.
Rather, it is going to touch all who are within the realm of its fury.
Presidents, kings, the world's richest and most famous all will tremble
just like the poorest of the earth. And this cataclysmic event will
bring to naught every idol, purging iniquity and tearing down all false
altars:
By this [the calamity] therefore shall the iniquity of Jacob be purged;
and this is all the fruit to take away his sin; when he maketh all the
stones of the altar as chalkstones that are beaten in sunder, the groves
and images shall not stand up [be left standing (Isaiah 27:9).
The world's most prominent idol is money, and right now America is
facing a monstrous financial disaster.
Investors are scrambling to move
their money out of high-risk funds, and mortgage companies are going
bankrupt. One recent financial headline read, Abandon Ship Everyone is
selling and nobody is buying. Many households are in a panic, as
overnight their lives are changing. I think of the president of a
multi-billion-dollar hedge fund, who recently put up for sale his
142-foot yacht and his sixteen-bedroom mansion in Aspen, Colorado. His
fund had dried up virtually overnight.
The day is coming when sports will be the last thing on people's minds I
have nothing against sports, but soon there will be no more
250-million-dollar deals for athletes, when so much of the world is
starving. All idols will come crashing down, crushed to dust, and the
playing field will be leveled. The richest and the poorest alike will
face the same conditions..
It will all happen within a day. When they shall say, Peace and safety;
then sudden destruction cometh upon them, as travail upon a woman with
child; and they shall not escape (1 Thessalonians 5:3).
Why such apocalyptic warnings?
You may wonder: what good can come of these prophetic messages? Why
should anyone have to live under such anxiety? I remind you, Jesus
warned Jerusalem of sudden devastation to come upon that city. It was
going to be burned to the ground, with over a million people murdered.
Christ explained his warning: I have told you before it come to pass,
that, when it is come to pass, ye might believe (John 14:29). He was
saying, in essence, When it happens, you'll know there is a God who
loves you and forewarned you. Paul calls such warnings light, insights
that expel darkness. He says, in short: You are children of light,
because you know what's coming in the future.
So, when destruction
comes, and there's panic all around, you will have the calm of the Holy
Spirit. Something will quicken inside you, and you'll remember, God
warned me. This prophecy isn't a message of wrath to God's people, but a
wakeup call to begin preparing. God hath not appointed us to wrath, but
to obtain salvation by our Lord Jesus Christ, who died for us, that,
whether we wake or sleep, we should live together with him� (1
Thessalonians 5:9-10). Paul is speaking here of a time of possible
destruction. Therefore, he says, Comfort yourselves together, and edify
one another, even as also ye do (5:11).
In this day of prosperity, nobody wants to hear a message like
Isaiah's.. I certainly don't want to hear it. But we cannot ignore it,
because it is here at our door. In such times, Paul says, when we have
knowledge that sudden destruction is coming, we are not to tremble or
sorrow as the world does. Instead, we are to comfort one another in
faith, knowing that God rules over every aspect of our lives.
Be sober, putting on the breastplate of faith and love; and for an
helmet, the hope of salvation� (5:8). Paul instructs, Arm yourself with
faith. Build up your belief now, before the day comes. Learn your song,
and you'll be able to sing it in your fire. Glorify ye the Lord in the
fires, even the name of the Lord God of Israel (Isaiah 24:15).
copied from David Wilkerson's Sermon Series:
IN ONE HOUR EVERYTHING IS GOING TO CHANGE
Provided by Carmen Barreto.
Lectura para líderes
Se cuenta que en el Siglo pasado,
un Turista Americano fue a la Ciudad de El Cairo, Egipto,
con la finalidad de visitar a un famoso Sabio.
El Turista se sorprendió al ver que el Sabio vivía
en un cuartito muy simple y lleno de libros.
Las únicas piezas de mobiliario eran
una cama, una mesa y un banco.
¿Dónde están sus muebles? preguntó el Turista.
Y el Sabio, rápidamente, también preguntó:
¿Y dónde están los suyos...?
¿Los míos?, se sorprendió el Turista.
¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!
Yo también... concluyó el Sabio.
'La vida en la tierra es solamente temporal...
sin embargo,algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente
y se olvidan de ser felices'.
'El valor de las cosas y los momentos
no está en el tiempo que duran,
sino en la intensidad con que se viven.
Por eso existen momentos maravillosos, inolvidables,
cosas inexplicables y personas incomparables.'
1. Dios no te preguntará qué modelo de auto usabas;
te preguntará a cuánta gente ayudaste.
2. Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa;
te preguntará a cuánta gente recibiste en ella.
3. Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario;
te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.
4. Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo;
te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo...
5. Dios no te preguntará cuál era tu título;
te preguntará si hiciste tu trabajo bien y con honestidad.
6. Dios no te preguntará cuántos amigos tenías;
te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.
7. Dios no te preguntará en qué vecindario vivías;
te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.
8. A Dios no le importará el color de tu piel;
le interesará la pureza de tu alma...
9. Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscar la Salvación ;
te llevará con amor a tu casa en el Cielo.
un Turista Americano fue a la Ciudad de El Cairo, Egipto,
con la finalidad de visitar a un famoso Sabio.
El Turista se sorprendió al ver que el Sabio vivía
en un cuartito muy simple y lleno de libros.
Las únicas piezas de mobiliario eran
una cama, una mesa y un banco.
¿Dónde están sus muebles? preguntó el Turista.
Y el Sabio, rápidamente, también preguntó:
¿Y dónde están los suyos...?
¿Los míos?, se sorprendió el Turista.
¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!
Yo también... concluyó el Sabio.
'La vida en la tierra es solamente temporal...
sin embargo,algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente
y se olvidan de ser felices'.
'El valor de las cosas y los momentos
no está en el tiempo que duran,
sino en la intensidad con que se viven.
Por eso existen momentos maravillosos, inolvidables,
cosas inexplicables y personas incomparables.'
1. Dios no te preguntará qué modelo de auto usabas;
te preguntará a cuánta gente ayudaste.
2. Dios no te preguntará los metros cuadrados de tu casa;
te preguntará a cuánta gente recibiste en ella.
3. Dios no te preguntará la marca de la ropa en tu armario;
te preguntará a cuántos ayudaste a vestirse.
4. Dios no te preguntará cuán alto era tu sueldo;
te preguntará si vendiste tu conciencia para obtenerlo...
5. Dios no te preguntará cuál era tu título;
te preguntará si hiciste tu trabajo bien y con honestidad.
6. Dios no te preguntará cuántos amigos tenías;
te preguntará cuánta gente te consideraba su amigo.
7. Dios no te preguntará en qué vecindario vivías;
te preguntará cómo tratabas a tus vecinos.
8. A Dios no le importará el color de tu piel;
le interesará la pureza de tu alma...
9. Dios no te preguntará por qué tardaste tanto en buscar la Salvación ;
te llevará con amor a tu casa en el Cielo.
Tuesday, February 2, 2010
¿Tienes algunas metas para el 2010?
Si es así, no estás solo(a). Muchas personas comienzan cada año con una lista de metas para los próximos doce meses. Tristemente, con frecuencia muchas de estas metas no se hacen realidad. Es por eso que hoy quiero darte algunos consejos prácticos que te ayudarán a alcanzar tus metas para el nuevo año.
En primer lugar, establece metas claras. No es suficiente decir: Este año voy a perder peso. O: Este año voy a ser un mejor cristiano. Lo recomendable es decir algo como: Este año voy a perder 20 libras, y: Este año voy a leer la Biblia, por lo menos, 5 días a la semana. Aquél que no establece metas claras será como aquél que dispara sin tener un blanco establecido.
Establece metas realistas. No te propongas lograr lo inalcanzable o terminarás desanimado y sin haber logrado mucho. Por tanto, analiza tu situación y establece metas que están a tu alcance. Los grandes logros no son más que una conglomeración de pequeños logros.
Ponle fecha a tus metas. Una vez que tengas una meta clara y realista, decide para cuándo quieres alcanzarla. Por ejemplo, alguien podría decir: Para la primera semana del mes de abril quiero haber terminado de leer el Génesis. O: Para el final de este nuevo año quiero estar listo(a) para correr en un maratón de 10 millas.
Una vez que sabes cuál es tu meta, decide cuáles son los pasos que tienes que dar para poder alcanzarla. Si deseas leer el libro de Génesis para la primera semana de abril, entonces, un paso a tomar podría ser el comenzar a leer la Biblia diariamente. Si deseas perder peso, un primer paso podría ser el visitar a un nutricionista. Si deseas correr en un maratón, puedes comenzar por caminar, o trotar, 20 minutos, tres veces a la semana. Un segundo paso podría ser el aumentar este tiempo a 25 o 30 minutos, etc.
Ponle fecha a cada uno de estos pasos. Por ejemplo, el que desea leer el Génesis para la primera semana de abril podría proponerse a leer 17 capítulos antes del 31 Enero, 17 antes del 29 de febrero, y los restantes 16 durante el mes de marzo, ya que el Génesis tiene 50 capítulos. El que desea perder peso podría ponerle fecha a su primera llamada al nutricionista, y luego podría proponerse perder una cierta cantidad de libras al mes, etc.
Escribe tus metas y léelas con frecuencia. No sólo pienses acerca de lo que deseas alcanzar durante este nuevo año, escríbelo y colócalo en un lugar en el cual lo leerás con frecuencia. Metas olvidadas serán metas no alcanzadas que producirán personas frustradas.
Comparte tus metas con alguien confiable que se comprometa a verificar cómo van tus esfuerzos a lo largo del año. Pero no las compartas con todo el mundo, ya que hay quienes se especializan en traer desánimo.
Por último: “Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán” (Prov. 16:3, NVI). Porque: “El corazón del hombre [y la mujer] traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor” (Prov. 16:9, NVI). “Confía en Jehovah con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas” (Prov. 3:5-6, RVR).
¡Feliz año 2010!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
En primer lugar, establece metas claras. No es suficiente decir: Este año voy a perder peso. O: Este año voy a ser un mejor cristiano. Lo recomendable es decir algo como: Este año voy a perder 20 libras, y: Este año voy a leer la Biblia, por lo menos, 5 días a la semana. Aquél que no establece metas claras será como aquél que dispara sin tener un blanco establecido.
Establece metas realistas. No te propongas lograr lo inalcanzable o terminarás desanimado y sin haber logrado mucho. Por tanto, analiza tu situación y establece metas que están a tu alcance. Los grandes logros no son más que una conglomeración de pequeños logros.
Ponle fecha a tus metas. Una vez que tengas una meta clara y realista, decide para cuándo quieres alcanzarla. Por ejemplo, alguien podría decir: Para la primera semana del mes de abril quiero haber terminado de leer el Génesis. O: Para el final de este nuevo año quiero estar listo(a) para correr en un maratón de 10 millas.
Una vez que sabes cuál es tu meta, decide cuáles son los pasos que tienes que dar para poder alcanzarla. Si deseas leer el libro de Génesis para la primera semana de abril, entonces, un paso a tomar podría ser el comenzar a leer la Biblia diariamente. Si deseas perder peso, un primer paso podría ser el visitar a un nutricionista. Si deseas correr en un maratón, puedes comenzar por caminar, o trotar, 20 minutos, tres veces a la semana. Un segundo paso podría ser el aumentar este tiempo a 25 o 30 minutos, etc.
Ponle fecha a cada uno de estos pasos. Por ejemplo, el que desea leer el Génesis para la primera semana de abril podría proponerse a leer 17 capítulos antes del 31 Enero, 17 antes del 29 de febrero, y los restantes 16 durante el mes de marzo, ya que el Génesis tiene 50 capítulos. El que desea perder peso podría ponerle fecha a su primera llamada al nutricionista, y luego podría proponerse perder una cierta cantidad de libras al mes, etc.
Escribe tus metas y léelas con frecuencia. No sólo pienses acerca de lo que deseas alcanzar durante este nuevo año, escríbelo y colócalo en un lugar en el cual lo leerás con frecuencia. Metas olvidadas serán metas no alcanzadas que producirán personas frustradas.
Comparte tus metas con alguien confiable que se comprometa a verificar cómo van tus esfuerzos a lo largo del año. Pero no las compartas con todo el mundo, ya que hay quienes se especializan en traer desánimo.
Por último: “Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán” (Prov. 16:3, NVI). Porque: “El corazón del hombre [y la mujer] traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor” (Prov. 16:9, NVI). “Confía en Jehovah con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia inteligencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas” (Prov. 3:5-6, RVR).
¡Feliz año 2010!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tuesday, January 19, 2010
¿Por qué no entró Moisés a la tierra prometida?
Durante mucho tiempo hemos escuchado a muchos predicadores, pastores, maestros, ect; discutir, y analizar la razón ó razones por las cuales Dios no permitió que Moisés entrara a la tierra que El había prometido al pueblo de Israel .
Algunos dicen que Moisés desobedeció a Dios en manera tal que este no permitió que entrara. Otros opinan que solo por un momento de rebedia en la vida de Moisés no le fué permitido entrar y otros secillamente dicen que el Moisés entrar a la tierra prometida no estaba en el plan de Dios. Así que podemos ver differentes puntos de vista con relación a este tema, y hasta es muy probable que nosotros mismos tengamos uno diferente a los demás.
En mi opinión tendríamos que ver y analizar a través de la bíblia la vida de este hombre escogido por Dios para pastorear al pueblo de Israel . Fué tomado por el Señor y llevado al desierto por 40 años, donde estaba siendo moldeado y preparado por Dios para la gran obra que se iba a encomendar.
Después de haber vivído desde su niñez en medio de las riquezas del trono egipcio, y la seguridad de un futuro sin necesidades, decidió obedecer a la voz de Dios y marcharse a vivir en medio de las ovejas; lo que nos dice mucho acerca de lo sensible que era Moisés a la voz de Dios. Esta sensibilidad iba a ser una pieza esencial en el crecimiento y la relación de Moisés con Dios y le iba a permitir liberar, por la mano de Dios, al pueblo de Israel del yugo egipcio.
Esta gran relación se manifiestó de muchas maneras en la vida de Moisés. El pudo ver milagros y portentos instantaneos, y hasta pudo “ver” a Dios. Estas acciones servían de confirmación al pueblo y les permitía seguir adelante.
Después de mirar de una manera breve la vida de este hombre, parece imposible imaginar que no se completara la promesa que ya Dios le había hecho (EX. 3). Es casi dolorosa para el creyente la gran verdad bíblica de que este caudillo no pudo entrar a la tierra prometida. Es penoso ver como muchos siervos del señor no pueden completar la obra para la que han sido llamados, sin embargo, no es imposible ni extraño en el plan de Dios que sea otro quien la complete.
Tal vez la respuesta más clara a la pregunta la podemos encontrar en el libro de Números capitulo 20. De acuerdo a la escritura de los primeros trece versos podemos apreciar la necesidad de agua que tenía el pueblo. Por esta razón, y por la presión que habían puesto sobre los líderes ( Israel era de dura cerviz), Moisés hizo algo que lo caracterizó durante su ministerio; consultó a Dios. Dice que en la puerta del Tabernaculo la “…gloria de Dios apareció sobre ellos” (Num. 20:6) y Jehová le habló. El mandato del cielo parecía ser uno simple: “Toma la vara…tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias” (Num. 20:8).
Hasta aquí todo parece girar de acuerdo al plan de Dios. Lo primero es que La vara aquí es simbolo de la autoridad delagada por Dios a Moisés; y debía ser utilizada de acuerdo al mandato. Lo segundo fué el mandato de hablarle a la peña para que produjera el agua que necesitaba el pueblo y sus bestias.
De acuerdo al verso 9 y la primera parte del verso 10 Moisés tomó la vara como Dios le había mandado y reunion al pueblo delante de la peña en obediencia a lo que Dios había requerido. El desenlace de esta situación comienza a tomar un giro negativo cuando Moisés usa el término de “rebeldes” para referirse al pueblo (v.10).
Aunque en muchas ocasiones antes que esta Dios mismo había llamado al pueblo rebelde porque le había causado molestias en varias ocasiones, no fue así en esta ocasión. Por lo tanto al llamar Moisés al pueblo “rebeldes” estaba fuera del mandato que Dios había dado. El golpear la peña con la vara (v.11), también estaba fuera del mandato del cielo. Dios le había dicho que le hablara a la peña, no que la golpeara (v.8).
Después de estos acontecimientos Dios habló nuevamente a Moisés y a Aaron y les dió a conocer la consecuencia de su desobediencia. Dios dijo: “…Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel , por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado (v.12). Es importante ver aquí la revelación de parte del padre a Moisés. El hecho de golpear la roca y llamar al pueblo rebelde no significó para ellos el castigo de no entrar a la tierra prometida, sino el no creerle a Dios y santificar su nombre delante del pueblo.
Es mi opinión que la razón por la que Moisés no entró a la tierra prometida fué porque no santificó el nombre de Dios delante del pueblo. Ya habían instrucciones provenientes del gobierno de Dios que debieron ser ejecutadas de la manera en que fueron delegadas. Lo que nosotros hacemos fuera de la voluntad de Dios es desconocido para El y por lo regular no cuenta con su aprobación.
Es importante entender el mensaje de Dios y seguirlo al pie de la letra. No podemos considerar los mandatos de Dios de la misma manera en que consideramos los de los hombres. Moisés utilizó la vara que tenía en su mano y se abrió el mar rojo cuando los israelitas salieron de Egipto, pero esta vez no había que usar la vara porque no estaba en el plan de Dios. Las experiencias que hayamos tenído con Dios nos van a ayudar a tomar mejores decisiones en el presente y futuro, pero no van a reemplazar lo nuevo que Dios ha de traer.
Por: Luis Peláez
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Algunos dicen que Moisés desobedeció a Dios en manera tal que este no permitió que entrara. Otros opinan que solo por un momento de rebedia en la vida de Moisés no le fué permitido entrar y otros secillamente dicen que el Moisés entrar a la tierra prometida no estaba en el plan de Dios. Así que podemos ver differentes puntos de vista con relación a este tema, y hasta es muy probable que nosotros mismos tengamos uno diferente a los demás.
En mi opinión tendríamos que ver y analizar a través de la bíblia la vida de este hombre escogido por Dios para pastorear al pueblo de Israel . Fué tomado por el Señor y llevado al desierto por 40 años, donde estaba siendo moldeado y preparado por Dios para la gran obra que se iba a encomendar.
Después de haber vivído desde su niñez en medio de las riquezas del trono egipcio, y la seguridad de un futuro sin necesidades, decidió obedecer a la voz de Dios y marcharse a vivir en medio de las ovejas; lo que nos dice mucho acerca de lo sensible que era Moisés a la voz de Dios. Esta sensibilidad iba a ser una pieza esencial en el crecimiento y la relación de Moisés con Dios y le iba a permitir liberar, por la mano de Dios, al pueblo de Israel del yugo egipcio.
Esta gran relación se manifiestó de muchas maneras en la vida de Moisés. El pudo ver milagros y portentos instantaneos, y hasta pudo “ver” a Dios. Estas acciones servían de confirmación al pueblo y les permitía seguir adelante.
Después de mirar de una manera breve la vida de este hombre, parece imposible imaginar que no se completara la promesa que ya Dios le había hecho (EX. 3). Es casi dolorosa para el creyente la gran verdad bíblica de que este caudillo no pudo entrar a la tierra prometida. Es penoso ver como muchos siervos del señor no pueden completar la obra para la que han sido llamados, sin embargo, no es imposible ni extraño en el plan de Dios que sea otro quien la complete.
Tal vez la respuesta más clara a la pregunta la podemos encontrar en el libro de Números capitulo 20. De acuerdo a la escritura de los primeros trece versos podemos apreciar la necesidad de agua que tenía el pueblo. Por esta razón, y por la presión que habían puesto sobre los líderes ( Israel era de dura cerviz), Moisés hizo algo que lo caracterizó durante su ministerio; consultó a Dios. Dice que en la puerta del Tabernaculo la “…gloria de Dios apareció sobre ellos” (Num. 20:6) y Jehová le habló. El mandato del cielo parecía ser uno simple: “Toma la vara…tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias” (Num. 20:8).
Hasta aquí todo parece girar de acuerdo al plan de Dios. Lo primero es que La vara aquí es simbolo de la autoridad delagada por Dios a Moisés; y debía ser utilizada de acuerdo al mandato. Lo segundo fué el mandato de hablarle a la peña para que produjera el agua que necesitaba el pueblo y sus bestias.
De acuerdo al verso 9 y la primera parte del verso 10 Moisés tomó la vara como Dios le había mandado y reunion al pueblo delante de la peña en obediencia a lo que Dios había requerido. El desenlace de esta situación comienza a tomar un giro negativo cuando Moisés usa el término de “rebeldes” para referirse al pueblo (v.10).
Aunque en muchas ocasiones antes que esta Dios mismo había llamado al pueblo rebelde porque le había causado molestias en varias ocasiones, no fue así en esta ocasión. Por lo tanto al llamar Moisés al pueblo “rebeldes” estaba fuera del mandato que Dios había dado. El golpear la peña con la vara (v.11), también estaba fuera del mandato del cielo. Dios le había dicho que le hablara a la peña, no que la golpeara (v.8).
Después de estos acontecimientos Dios habló nuevamente a Moisés y a Aaron y les dió a conocer la consecuencia de su desobediencia. Dios dijo: “…Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel , por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado (v.12). Es importante ver aquí la revelación de parte del padre a Moisés. El hecho de golpear la roca y llamar al pueblo rebelde no significó para ellos el castigo de no entrar a la tierra prometida, sino el no creerle a Dios y santificar su nombre delante del pueblo.
Es mi opinión que la razón por la que Moisés no entró a la tierra prometida fué porque no santificó el nombre de Dios delante del pueblo. Ya habían instrucciones provenientes del gobierno de Dios que debieron ser ejecutadas de la manera en que fueron delegadas. Lo que nosotros hacemos fuera de la voluntad de Dios es desconocido para El y por lo regular no cuenta con su aprobación.
Es importante entender el mensaje de Dios y seguirlo al pie de la letra. No podemos considerar los mandatos de Dios de la misma manera en que consideramos los de los hombres. Moisés utilizó la vara que tenía en su mano y se abrió el mar rojo cuando los israelitas salieron de Egipto, pero esta vez no había que usar la vara porque no estaba en el plan de Dios. Las experiencias que hayamos tenído con Dios nos van a ayudar a tomar mejores decisiones en el presente y futuro, pero no van a reemplazar lo nuevo que Dios ha de traer.
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Nimrod
De Nimrod sabemos que aparece en la Bíblia en el libro de Génesis cap. 10. De acuerdo al pasaje que habla de la genealogía de Noé Nimrod aparece como hijo de Cus quien fué uno de los hijos de Cam el hijo menor de Noé. Cam era el abuelo de Nimrod y Noé su bisabuelo de acuerdo a la genealogía de Génesis 10. Algo que tendríamos que tomar en cuenta es que Cam fué el hijo que cuando Noé se embriagó lo vió desnudo y se lo dijo a sus dos hermanos. Esto provocó que Noé maldijera a Canaan su descendiente. Tal vez Dios nos dice algo con la aparición de Nimrod procedente de este linaje.
La Bíblia no habla mucho de Nimrod como de otros personajes. De El sabemos que fué un hombre poderoso y uno de los primeros reyes que menciona la Bíblia y que era un excelente y “vigoroso cazador delante de Jehová” (Gen.10:9). Estas palabras han generado mucha discussion entre el cristianismo y el Judaísmo. También sabemos que fue rey de Babel (Babilonia) y fundó varias ciudades entre las cuales aparecen Nínive, Rehobot, Cala, y Resén y que intentó erigir la famosa torre de babel. Si lo ubicamos de acuerdo a la Bíblia, Nimrod aparece en escena alrededor de 1450 a 1480 A.C.
Las tradiciones hebreas mencionan a Nimrod como descendiente de Mizraim por el lado de su madre, y así como en la Bíblia, el Judaísmo tambien reconoce que su padre fué Cus. Más información con relación a Nimrod la podemos encontrar en uno de los libros Apócrifos que no fueron canonizados en la Bíblia conocido como “El Libro de los Jubiléos”.
En lo relacionado a que Nimrod era un “gran cazador delante de Jehová” han habido varias versiones con respecto a la interpretación de esta frase. Algunos creen que esto significa que Nimrod era muy rebelde y que su rebelión estaba en la presencia del señor. Otros simplemente dicen que esto no tenía ningun sentido especial y que solo demostraba las abilidades que poseía Nimrod.
En la Bíblia encontramos referencia a Nimrod en Génesis 10:7-10, 1Crónicas 1:10, y Miqueas 5:5-7.
Por: Luis Peláez.
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La Bíblia no habla mucho de Nimrod como de otros personajes. De El sabemos que fué un hombre poderoso y uno de los primeros reyes que menciona la Bíblia y que era un excelente y “vigoroso cazador delante de Jehová” (Gen.10:9). Estas palabras han generado mucha discussion entre el cristianismo y el Judaísmo. También sabemos que fue rey de Babel (Babilonia) y fundó varias ciudades entre las cuales aparecen Nínive, Rehobot, Cala, y Resén y que intentó erigir la famosa torre de babel. Si lo ubicamos de acuerdo a la Bíblia, Nimrod aparece en escena alrededor de 1450 a 1480 A.C.
Las tradiciones hebreas mencionan a Nimrod como descendiente de Mizraim por el lado de su madre, y así como en la Bíblia, el Judaísmo tambien reconoce que su padre fué Cus. Más información con relación a Nimrod la podemos encontrar en uno de los libros Apócrifos que no fueron canonizados en la Bíblia conocido como “El Libro de los Jubiléos”.
En lo relacionado a que Nimrod era un “gran cazador delante de Jehová” han habido varias versiones con respecto a la interpretación de esta frase. Algunos creen que esto significa que Nimrod era muy rebelde y que su rebelión estaba en la presencia del señor. Otros simplemente dicen que esto no tenía ningun sentido especial y que solo demostraba las abilidades que poseía Nimrod.
En la Bíblia encontramos referencia a Nimrod en Génesis 10:7-10, 1Crónicas 1:10, y Miqueas 5:5-7.
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Saturday, October 31, 2009
Monarquías en Judá (Resúmen)
Las monarquías en Judá ocurrieron paralelamente con las de Israel y en lo general existía una gran semejanza en la manera de gobernar entre las dos naciones. Los reyes de ambos lados se parecían mucho en lo que concierne a gobernar y su busqueda de Jehová. El reino del sur duró algo más de 300 años y de acuerdo a los relatos bíblicos de los líbros de Samuel, Reyes y Crónicas estos parecían ser más buenos, en lo que su busqueda de Jehová se refiere, a sus hermanos del Norte. Recordemos que la promesa de un trono eterno fué hecha a David e iba a venir de Judá, en la figura de nuestro señor Jesucristo el León de Judá.
Empezaremos con el rey Abiam (Abías), ya que habíamos hablado de Roboam anteriormente. Abiam era malo en lo general y al igual que su padre Roboam, hizo guerra contra Jeroboam rey del Norte y pudo recobrar algunas de las ciudades porque Dios le respaldo por la promesa hecha a David. Abiam reinó 3 años desde el 915 hast el 913 A.C. Después de Abiam reinó Asa, su hijo. Asa tuvo el tercer reinado más largo en Judá ya que reinó por 41años, desde el 912 hasta el 872 A.C. aproximadamente. "Es probable que haya reinado desde fines de Jeroboam hasta principios del malvado Acab en Israel. Se le acredita con haber destruídos los altares de Asera y las imágenes del Sol" (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 205. Henry W. Halley). Su reforma tuvo gran auge en su tiempo en las vidas de la tríbu de Judá y Benjamín. Asa "quitó a los sodomitas, y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho" (1Reyes. 15:12). Aunque no quitó los lugares altos, "el corazón de Asa fué perfecto para con Jehová todos los días de su vida" (1Reyes. 15:14), en su lugar reinó su hijo mayor, Josafat.
Josafat reinó por 25 años desde el 874 hasta el 850 A.C. Fué catalogado como un rey bueno y piadoso y que "...hizo lo recto antes los ojos de Jehová" (1Reyes. 22:43). Fué Josafat quién estableció un sistema judicial en el país, una corte suprema compuesta por Levítas, Sacerdotes y Laicos. Su error tal vez haya sido el hacer alianza con la casa de Acab y Jezabel. Por motivo de esta alianza Josafat casó a su hijo Joram, heredero del trono, con la hija de Jezabel que se llamaba Atalía y que era muy malvada como su madre. Esto casi le costo la vida a Josafat y afectó muy negativamente a Joram quién no pudo continuar con las reformas hechas por su abuelo Asa y su padre Josafat. Al morir Josafat reinó en su lugar Joram, su hijo.
El reino de Joram se caracterizó por la influencia que tenía su mujer, Atalía, sobre él. Se levantaron nuevamente los lugares altos para adorar ídolos y destruír todo lo que su abuelo y su padre habían hecho anteriormente. Joram mató a sus hermanos y a los familiares de Josafat, lo que provocó que el profeta Elías le enviara una carta profetizandole su castigo por venir. Joram murió de una enfermedad en los intestinos que provocó que se le salieran las entrañas, y nadie le dió honor en su muerte (2Cron. 21:19), así se cumplió la profecía de Elías.
Al morir Joram reinó en su lugar Ocozías, su hijo. Ocozías reinó solamente un año en el 843 A.C. Este era hijo de Atalía y nieto de Jezabel, es importante diferenciarlo del Ocozías que reinó en Israel antes que él. Aunque era descendiente de la casa de David su corazón estaba con la casa de Acab. Murió violentamente a manos de Jehú el que destruyó toda la casa de Acab por mandato de Dios. En la confusión de la exterminación de la casa de Acab por manos de Jehú, Atalía tomó el trono y reinó por alrededor de 6 años, desde el 843 al 837 A.C. Esta mujer era malvada en lo general y mató hasta a sus propios nietos. Era una baalista fanática como su madre. Gracias a Josabet, hija de Joram, Joás, uno de los hijos sobrevivientes de Ocozías, fué escondido por seis años desde que era un bebé para salvarlo de las manos asesinas de Atalía.
Con la ayuda de Joiada el niño Joás es hecho rey, y esto enfurece a Atalía en gran manera. Ya era muy tarde, pues el pueblo estaba cansado de Atalía y querían deshacerse de ella. Por ordenes de Joiada fué muerta Atalía y en su lugar reinó Joás, quien tenía alrededor de siete años de edad cuando fué coronado. Joás reinó alrededor de 40 años en Judá, desde el 843 al 803 A.C. Fué un rey bueno en lo general, "...decidió restaurar la casa de Jehová" (2Cron. 24:4). Mientras Joiada, su tío, vivía, Joás hizo lo recto ante Dios. Al morir Joiada Joás se entregó a la idolatría e incluso mando a apedrear a Zacarías a quien le debía el trono. Siria subió contra ellos, y sus propios siervos conspiraron y mataron a Joás y a los príncipes.
En lugar de Joás reinó Amasías, su hijo. Reinó 29 años desde el 803 hasta el 775, y una de las primeras cosas que hizo fué vengarse de los asesinos de su padre (2Reyes. 14:5). En lo general hizo lo bueno ante Dios, y en un intento por romper los nexos con Israel fué derrotado por Joás, rey de Israel, y huyó a Laquis donde eventualmente fué perseguido y asesinado, su sucesor fué Uzías (Azarías), su hijo. Uzías empezó a reinar a los 16 años, y reinó por 52 años desde el 787 hasta 735 A.C. Fue un rey muy próspero y que anduvo en los caminos de Dios. Guerreó con los Filisteos, Arabes y Amonitas y los venció. "Durante su reinado el reino fué llevado a su mayour extensión desde la secesión de las diez tríbus" (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 206. Henry H. Halley). Al final se apartó de Dios y él lo hirió con Lepra, y de esto murió. Isaías tuvo su magnífica visión "...en el año que murió el rey Uzías" (Is.6:1).
Tras la muerte de Uzías, reinó Jotam, su hijo. Este reinó por 16 años desde el 749 hasta el 734 A.C. De éste se dice que "...hizo lo recto ante Jehová, como su padre" (2Reyes. 15:34). Los ministerios profeticos de Isaías y Oseas estuvieron activos durante el reinado de Jotam. Al morir Jotam reinó en su lugar, Acáz, su hijo. Este era un rey malvado que reintrodujo el culto a Baal y a Moloc. Incluso sacrificó en el fuego a sus propios hijos en adoración a Moloc (2Cron.28:3). Fué humillado completamente por los Asirios en los tiempos de Tiglat-Pileser y sus acciones resultaron en una terrible humillación para Judá de acuerdo a lo relatado en Isaías 7. Reinó 16 años y fué completamente diferente a su padre y abuelo. Acaz murió y en su lugar reinó su hijo, Ezequías.
Ezequías reinó 29 años desde el 726 al 697 A.C., y se considera uno de los mejores reyes que haya tenído Judá. Ezequías buscaba a Dios y era muy sensible a todo lo relacionado con Dios. Comenzó una gran reforma que limpió una gran parte del sucio dejado por su padre y erigió nuevos templos y restableció el culto a Jehová. También hizo un túnel para trael aguas subterráneamente y levantó otro muro paralelo al de David. Asiria se levantó contra Judá despues que Ezequías se negara a seguir pagandoles tributo, pero Dios estaba con Judá y un ángel salió en su defensa y mato a 185,000 Asirios, (2Reyes. 19:35). Luego Ezequías enfermó y Dios le extendió la vida unos 15 años extra, en ambas ocasiones en que Dios intervino a favor de Ezequías, el profeta Isaías fué quien llevaba el mensaje. Y murió Ezequías.
En lugar de Ezequías reinó su hijo, Manasés. Fué el rey más malo que haya habído en Judá. Deshizo todo lo hecho por su padre y restableció la adoración a baal y a los ejércitos del cielo. En su tiempo hubo una gran persecución contra los que servían a Jehová y de acuerdo a la tradición Hebrea se cree que Isaías haya sido aserrado en dos por mandato de Manasés. Más adelante se arrepintió después de ser apresado por los Asirios. Dios le escucho y lo restauró, pero no pudo cambiar al pueblo que aún seguía sacrificando a los ídolos (2Cron.33:17). Al morir Manasés reinó en su lugar Amón, su hijo. "El hecho de que su nombre sea el mismo del de un dios Egipcio parece señalar al paganismo de su padre durante los tiempos de la juventud de Amón" (Conozca su Antiguo Testamento. Pg.127. W. T. Purkiser). Sólo reinó 2 años, desde el 641 hasta el 640 A.C. Hizo lo malo ante Dios, como hizo su padre y "...sus siervos conspiraron contra él y lo mataron en su casa" (2Cron. 33:24).
En lugar de Amón reinó su hijo, Josías. Bajo la tutela del sacerdote Hilcías, ya que sólo tenía 8 años de edad, el rey Josías llevó una gran reforma a Judá. Cuando ya el rey tenía 26 años de edad fué que apareció "El Líbro de la Ley" el cual iluminó al rey y lo llevó a hacer las cosas bien delante de Dios. Josías reinó por 31 años desde el 639 haste el 608 A.C., y fué respaldado por los profetas Jeremías y Sofonías, quienes eran de estos tiempos. Fué herido en batalla contra Faraón Necao, y murió (2Cron. 35:23). En su lugar reinó su hijo, Joacaz (también conocido como Salum). Sólo reinó 3 meses y fué destronado por Necao y llevado a Egipto donde murió. Luego Faraón Necao puso a Joacim (también conocido como Eliaquim) como rey. Joacim era un siervo de Faraón y estaba completamente sujeto a éste. También hizo lo malo ante Dios. Joacim reinó 11 años desde el 608 al 597 A.C. Joacim no era como su padre Josías y fué amonestado por Jeremías pero no hizo caso, más bien intentó matar a Jeremías (Jer. 36:26).
Ya en esos tiempos se iba fortaleciendo en imperio Babilónico con Nabucodonosor a la cabeza y Egipto fué tomado con todos sus vasallos, incluyendo a Judá. Joaquín (al que Jeremías le llamaba Jeconías ó Conías) reinó después de Joacim. Reinó por 3 meses y durante su reino Jerusalén fué sitiada por Nabucodonosor y Joaquín llevado cautivo a Babilónia donde duró unos 37 años. Después el hijo de Nabucodonosor siendo rey lo liberó, le dió lugar y comida y vivió con ellos hasta su muerte.
En lugar de Joaquín Nabucodonosor puso por rey a Sedequías quien reinó por 11 años desde el 597 hasta el 586 A.C. Fué un rey débil y cuando quiso rebelarse contra Babilónia Nabucodonosor sitió la ciudad, la tomó y la destruyó. A sedequías le saco los ojos y se llevó al pueblo cautivo a Babilónia. Así temínan las monarquías en Judá y empieza el cautiverio del que habló el profeta Jeremías (Jer. 25).
Por: Luis Peláez
MusicoBiblico.com
Empezaremos con el rey Abiam (Abías), ya que habíamos hablado de Roboam anteriormente. Abiam era malo en lo general y al igual que su padre Roboam, hizo guerra contra Jeroboam rey del Norte y pudo recobrar algunas de las ciudades porque Dios le respaldo por la promesa hecha a David. Abiam reinó 3 años desde el 915 hast el 913 A.C. Después de Abiam reinó Asa, su hijo. Asa tuvo el tercer reinado más largo en Judá ya que reinó por 41años, desde el 912 hasta el 872 A.C. aproximadamente. "Es probable que haya reinado desde fines de Jeroboam hasta principios del malvado Acab en Israel. Se le acredita con haber destruídos los altares de Asera y las imágenes del Sol" (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 205. Henry W. Halley). Su reforma tuvo gran auge en su tiempo en las vidas de la tríbu de Judá y Benjamín. Asa "quitó a los sodomitas, y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho" (1Reyes. 15:12). Aunque no quitó los lugares altos, "el corazón de Asa fué perfecto para con Jehová todos los días de su vida" (1Reyes. 15:14), en su lugar reinó su hijo mayor, Josafat.
Josafat reinó por 25 años desde el 874 hasta el 850 A.C. Fué catalogado como un rey bueno y piadoso y que "...hizo lo recto antes los ojos de Jehová" (1Reyes. 22:43). Fué Josafat quién estableció un sistema judicial en el país, una corte suprema compuesta por Levítas, Sacerdotes y Laicos. Su error tal vez haya sido el hacer alianza con la casa de Acab y Jezabel. Por motivo de esta alianza Josafat casó a su hijo Joram, heredero del trono, con la hija de Jezabel que se llamaba Atalía y que era muy malvada como su madre. Esto casi le costo la vida a Josafat y afectó muy negativamente a Joram quién no pudo continuar con las reformas hechas por su abuelo Asa y su padre Josafat. Al morir Josafat reinó en su lugar Joram, su hijo.
El reino de Joram se caracterizó por la influencia que tenía su mujer, Atalía, sobre él. Se levantaron nuevamente los lugares altos para adorar ídolos y destruír todo lo que su abuelo y su padre habían hecho anteriormente. Joram mató a sus hermanos y a los familiares de Josafat, lo que provocó que el profeta Elías le enviara una carta profetizandole su castigo por venir. Joram murió de una enfermedad en los intestinos que provocó que se le salieran las entrañas, y nadie le dió honor en su muerte (2Cron. 21:19), así se cumplió la profecía de Elías.
Al morir Joram reinó en su lugar Ocozías, su hijo. Ocozías reinó solamente un año en el 843 A.C. Este era hijo de Atalía y nieto de Jezabel, es importante diferenciarlo del Ocozías que reinó en Israel antes que él. Aunque era descendiente de la casa de David su corazón estaba con la casa de Acab. Murió violentamente a manos de Jehú el que destruyó toda la casa de Acab por mandato de Dios. En la confusión de la exterminación de la casa de Acab por manos de Jehú, Atalía tomó el trono y reinó por alrededor de 6 años, desde el 843 al 837 A.C. Esta mujer era malvada en lo general y mató hasta a sus propios nietos. Era una baalista fanática como su madre. Gracias a Josabet, hija de Joram, Joás, uno de los hijos sobrevivientes de Ocozías, fué escondido por seis años desde que era un bebé para salvarlo de las manos asesinas de Atalía.
Con la ayuda de Joiada el niño Joás es hecho rey, y esto enfurece a Atalía en gran manera. Ya era muy tarde, pues el pueblo estaba cansado de Atalía y querían deshacerse de ella. Por ordenes de Joiada fué muerta Atalía y en su lugar reinó Joás, quien tenía alrededor de siete años de edad cuando fué coronado. Joás reinó alrededor de 40 años en Judá, desde el 843 al 803 A.C. Fué un rey bueno en lo general, "...decidió restaurar la casa de Jehová" (2Cron. 24:4). Mientras Joiada, su tío, vivía, Joás hizo lo recto ante Dios. Al morir Joiada Joás se entregó a la idolatría e incluso mando a apedrear a Zacarías a quien le debía el trono. Siria subió contra ellos, y sus propios siervos conspiraron y mataron a Joás y a los príncipes.
En lugar de Joás reinó Amasías, su hijo. Reinó 29 años desde el 803 hasta el 775, y una de las primeras cosas que hizo fué vengarse de los asesinos de su padre (2Reyes. 14:5). En lo general hizo lo bueno ante Dios, y en un intento por romper los nexos con Israel fué derrotado por Joás, rey de Israel, y huyó a Laquis donde eventualmente fué perseguido y asesinado, su sucesor fué Uzías (Azarías), su hijo. Uzías empezó a reinar a los 16 años, y reinó por 52 años desde el 787 hasta 735 A.C. Fue un rey muy próspero y que anduvo en los caminos de Dios. Guerreó con los Filisteos, Arabes y Amonitas y los venció. "Durante su reinado el reino fué llevado a su mayour extensión desde la secesión de las diez tríbus" (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 206. Henry H. Halley). Al final se apartó de Dios y él lo hirió con Lepra, y de esto murió. Isaías tuvo su magnífica visión "...en el año que murió el rey Uzías" (Is.6:1).
Tras la muerte de Uzías, reinó Jotam, su hijo. Este reinó por 16 años desde el 749 hasta el 734 A.C. De éste se dice que "...hizo lo recto ante Jehová, como su padre" (2Reyes. 15:34). Los ministerios profeticos de Isaías y Oseas estuvieron activos durante el reinado de Jotam. Al morir Jotam reinó en su lugar, Acáz, su hijo. Este era un rey malvado que reintrodujo el culto a Baal y a Moloc. Incluso sacrificó en el fuego a sus propios hijos en adoración a Moloc (2Cron.28:3). Fué humillado completamente por los Asirios en los tiempos de Tiglat-Pileser y sus acciones resultaron en una terrible humillación para Judá de acuerdo a lo relatado en Isaías 7. Reinó 16 años y fué completamente diferente a su padre y abuelo. Acaz murió y en su lugar reinó su hijo, Ezequías.
Ezequías reinó 29 años desde el 726 al 697 A.C., y se considera uno de los mejores reyes que haya tenído Judá. Ezequías buscaba a Dios y era muy sensible a todo lo relacionado con Dios. Comenzó una gran reforma que limpió una gran parte del sucio dejado por su padre y erigió nuevos templos y restableció el culto a Jehová. También hizo un túnel para trael aguas subterráneamente y levantó otro muro paralelo al de David. Asiria se levantó contra Judá despues que Ezequías se negara a seguir pagandoles tributo, pero Dios estaba con Judá y un ángel salió en su defensa y mato a 185,000 Asirios, (2Reyes. 19:35). Luego Ezequías enfermó y Dios le extendió la vida unos 15 años extra, en ambas ocasiones en que Dios intervino a favor de Ezequías, el profeta Isaías fué quien llevaba el mensaje. Y murió Ezequías.
En lugar de Ezequías reinó su hijo, Manasés. Fué el rey más malo que haya habído en Judá. Deshizo todo lo hecho por su padre y restableció la adoración a baal y a los ejércitos del cielo. En su tiempo hubo una gran persecución contra los que servían a Jehová y de acuerdo a la tradición Hebrea se cree que Isaías haya sido aserrado en dos por mandato de Manasés. Más adelante se arrepintió después de ser apresado por los Asirios. Dios le escucho y lo restauró, pero no pudo cambiar al pueblo que aún seguía sacrificando a los ídolos (2Cron.33:17). Al morir Manasés reinó en su lugar Amón, su hijo. "El hecho de que su nombre sea el mismo del de un dios Egipcio parece señalar al paganismo de su padre durante los tiempos de la juventud de Amón" (Conozca su Antiguo Testamento. Pg.127. W. T. Purkiser). Sólo reinó 2 años, desde el 641 hasta el 640 A.C. Hizo lo malo ante Dios, como hizo su padre y "...sus siervos conspiraron contra él y lo mataron en su casa" (2Cron. 33:24).
En lugar de Amón reinó su hijo, Josías. Bajo la tutela del sacerdote Hilcías, ya que sólo tenía 8 años de edad, el rey Josías llevó una gran reforma a Judá. Cuando ya el rey tenía 26 años de edad fué que apareció "El Líbro de la Ley" el cual iluminó al rey y lo llevó a hacer las cosas bien delante de Dios. Josías reinó por 31 años desde el 639 haste el 608 A.C., y fué respaldado por los profetas Jeremías y Sofonías, quienes eran de estos tiempos. Fué herido en batalla contra Faraón Necao, y murió (2Cron. 35:23). En su lugar reinó su hijo, Joacaz (también conocido como Salum). Sólo reinó 3 meses y fué destronado por Necao y llevado a Egipto donde murió. Luego Faraón Necao puso a Joacim (también conocido como Eliaquim) como rey. Joacim era un siervo de Faraón y estaba completamente sujeto a éste. También hizo lo malo ante Dios. Joacim reinó 11 años desde el 608 al 597 A.C. Joacim no era como su padre Josías y fué amonestado por Jeremías pero no hizo caso, más bien intentó matar a Jeremías (Jer. 36:26).
Ya en esos tiempos se iba fortaleciendo en imperio Babilónico con Nabucodonosor a la cabeza y Egipto fué tomado con todos sus vasallos, incluyendo a Judá. Joaquín (al que Jeremías le llamaba Jeconías ó Conías) reinó después de Joacim. Reinó por 3 meses y durante su reino Jerusalén fué sitiada por Nabucodonosor y Joaquín llevado cautivo a Babilónia donde duró unos 37 años. Después el hijo de Nabucodonosor siendo rey lo liberó, le dió lugar y comida y vivió con ellos hasta su muerte.
En lugar de Joaquín Nabucodonosor puso por rey a Sedequías quien reinó por 11 años desde el 597 hasta el 586 A.C. Fué un rey débil y cuando quiso rebelarse contra Babilónia Nabucodonosor sitió la ciudad, la tomó y la destruyó. A sedequías le saco los ojos y se llevó al pueblo cautivo a Babilónia. Así temínan las monarquías en Judá y empieza el cautiverio del que habló el profeta Jeremías (Jer. 25).
Por: Luis Peláez
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Monarquías en Israel (Resúmen)
Las monarquías en Israel y Judá demuestran hasta cierto punto la necesidad que tenían los hebreos de sentirse al mismo nivel de las naciones que estaban a su alrededor, y de alguna manera pasar de lo abstracto a lo tangible. El hecho de tener una figura representativa que se asemejara a los demás reinos vecinos era algo que ellos anhelaban y que eventualmente pedirían al juez Samuel quien los dirigía en ese momento. Un rey era más que una figura central que gobernaba y regulaba la nación. Para el pueblo de Israel en aquel tiempo significaba recibir algún tipo de respeto de parte de las otras naciones y alguien a quien podían ver y con quien podían hablar en lo tangible.
Después de leer el capitulo 8 del primer libro de Samuel, vemos como el pueblo al ver que el líder había envejecido, y que los hijos de éste no estaban aptos para guiar al pueblo hacia una vida correcta y próspera, decíden que es tiempo de que Samuel consulte a Dios para que les diera un rey ..."como tenían todas las naciones" (1Sam. 8:5). Hay algo bien importante que podemos notar aquí, y es que el mismo Dios le habla a Samuel y le dice, después de haberlo consolado, que "...escuchara su voz y pusiera rey sobre ellos" (1Sam. 8:22). Esta respuesta del cielo no tenía precedentes y al mismo tiempo iba a marcar el pricipio de las monarquías en Israel y Judá; con las cuales vendrían tiempos de dolores y oscuros para el pueblo que iban a ser mayores que los tiempos de alegría y prosperidad que ellos experimentarían.
Monarquías en Israel
Ya que descartamos a Abimelec el hijo de Gedeón y su autoproclamación ilegal como rey, podemos entonces decir que el primer rey de Israel fué Saúl, hijo de un hombre de la tribu de Benjamín que se llamaba Cis y que de acuerdo al capitulo 9 de Samuel era hombre valeroso. De acuerdo al relato en el libro de Samuel, Saúl era de hermoso parecer al punto de que "...entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo"(1Sam. 9:2)La tríbu de Benjamín había sido exterminada casi por completo en tiempo de los jueces por un incidente que le ocurrió a la concubina de un levíta. De esta tríbu se escoge al primer rey de Israel y se "comienza a organizar el pueblo de unas famílias poco unidas a una monarquía poderosa a través del Mediterráneo que empezaba a ser conocida y respetada"(Conozca su Antiguo Testamento Pg. 84. T. Purkiser).
Saúl recibió el respaldo de Dios, Samuel y del pueblo; casi immediatamente fué y peleó contra los Amonitas a los cuales venció y así empezaba a engradecerse el nuevo reino de Israel. Pronto estos éxitos se les fueron a la cabeza, y el humilde Saúl ahora empezaba a sentirse superior a todo a su alrededor. Tal vez "su primer error haya sido su orgullo", pero hubieron tantos otros errores que caracterizáron su reinado, como el de ofrecer sacrificios sin ser sacerdote, (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 170. Henry H. Halley), apostasía, ect; que fué desechado por Dios al punto que su linaje real fué quitado y su reino entregado a alguien a quien samuel ungió secretamente y que se convertiría en el rey que más impactó la vida de lsrael y Judá, ese alguien fué David.
La unción de David por parte de Samuel como rey de Israel ocurre en lo secreto y de una manero no muy convencional. Entendamos que Saúl era rey aún y el ungir a David implicaba una amenaza y falta de respeto al trono de Saúl. La única solución a este asunto era que no de los dos ya no existiera para que el otro tomara el trono, y así sucedió. Vemos en David el nivel de respeto que tenía hacia el rey (el ungido de Jehová), y el interés que este demuestra por el rey y su casa lo identifíca como alguien que realmente es llamado por Dios y que ve con los ojos espirituales primero.
David no se proclamó rey hasta que Saúl no murió, y aún cuando le correspondía a él el trono permitió que Isboset el hijo de Saúl reinara sobre Israel y después de la muerte de este entoces David fue coronado como rey por los ancianos de la tierra por medio de una especie de confederación entre Judá e Israel. Es importante notar que David reinó por siete años y medio en Judá mientras Isboset reinaba en Israel. A este David Dios le prometió un Trono fuerte y eterno que vendría a ser salvación para todas las naciones. David gobernó alrededor de cuarenta años entre Judá e Israel, siete años y medio en Judá y treinta y tres en Israel. En tiempos de David también hubo una poderosa reforma religiosa y se produjo la unificación de las tríbus de Judá y Benjamín con las otras diez.
Al morir David el trono quedó en manos de Salomón, también conocido como Jedidías, y quien era el hijo de Betsabé la mujer de Urías. Este reinado se llegó a conocer como la Epoca de Oro de la Historia Hebrea (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 176. Henry H. Halley), y también como el tiempo de decadencia y apostasía de las tríbus. Es importante recordar que Salomón no tenía derecho legal al trono, este derecho le correspondía al hermano menor de Absalón que se llamaba Adonías; pero "...el reino fué traspasado... porque por Jehová era de Salomón"(1Reyes. 2:15).
Salomón también es conocido como el rey sabio, ya que poseía de parte de Dios una sabiduría exepcional y sin igual en su tiempo. Durante su reino se construyó un hermoso templo y se le dió prioridad a la reforma espiritual empezada por su padre el rey David. Los errores de Salomón empiezan con su visible debilidad por las mujeres y sus deseos carnales desordenados. De acuerdo al líbro de los Reyes Salomón "...tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazon"(1Reyes 11:3). Al unirse a mujeres extranjeras como la hija del Faraón Egipcio, desafiaba un mandato del cielo y traía al pueblo el castigo que antes se había señalado como resultado a este tipo de conducta.
Salomón empezó su reinado con el respaldo de Dios y muy rectamente, pero terminó en la ruína espiritual y moral; y su linaje real fué quitado hasta el nacimiento de Jesús. Después de la muerte de Salomón alrededor del 931 A.C. se levantó Roboam, su hijo, pero no pudo mantener unida a las tríbus. El profeta Ahías, quien profetizó en este tiempo, había dado ya una palabra a Jeroboam y esto hacía imposible la unificación de las tríbus. Después de Roboam podemos apreciar la historia paralela del reino del Norte y el del Sur. Primero hablaremos del reino del Norte. "El reino del Norte se conoce de varias maneras, como Israel, las diez tribus, y como Efrain"(Conozca su Antiguo Testamento. Pg. 102. W. T. Purkiser). El reino del Norte duró alrededor de 200 años y fué destruído por Asiria.
El reino del Norte tuvo 19 reyes en un lapso de alrededor de 200 años. Empezando con Jeroboam (también conocido como Jeroboam I) y terminando con Oseas. Jeroboam fué servidor de Salomón y de antemano ya tenía ansias de poder. Al caer Salomón en desgracia ante los ojos de Dios el reino le fué quitado a su linaje y dividido a la vez. Jeroboam reinó desde el 933 hasta el 911 A.C. Reinó alrededor de 22 años y fue un rey que hizo lo malo ante los ojos de Dios. Es mayormente conocido por los dos becerros de oro con sus altares que levantó en Dan y Betel para que sean adorados mandatoriamente en fragrante desobediencia a lo establecido por Dios.
Después de Jeroboam reinó su hijo Nadab desde el 911 hasta el 910 A.C. Reinó solamente 2 años muy turbulentos en los cuales "...hizo lo malo ante los ojos de Jehová, andando en el camino de su padre..."(1 Reyes 15:26). Nadab junto con toda su familia fué asesinado por Baasa, de la tribu de Isacar, "...y así se cumplió la predicción que Ahías había hecho con respecto a la destrucción completa de la casa de Jeroboam"(Conozca su Antiguo Testamento. Pg. 105. W.T. Purkiser).
Trás la muerte de Nadab comenzó a reinar Baasa, este reinó en Israel por 24 años, desde el 910 hasta el 887 A.C. en los cuales hizo lo malo delante de Dios. Durante su reinado estuvo en constante lucha con Asa, rey de Judá en ese entonces. El profeta Jehú le profetizó que su familia recibiría el mismo castigo que la casa de Jeroboam. Después de su muerte reinó en su lugar su hijo, Ela, y sólo duró 2 años; desde el 887 hasta el 886 A.C. y murió en una orgía junto a toda su familia. Después de Ela reinó su asesino, Zimri, pero solo duró 7 días hasta que fué vencido por Omri.
Omri reinó desde el 886 hasta el 875 A.C. Reinó por 12 años y se caracterizó por ser el peor de los reyes que habían pasado por Israel hasta ese momento. Al igual que los demás siguió en los pecados de Jeroboam y dice que "...provocó a ira a Jehová Dios de Israel con sus ídolos"(1 Reyes 16:26). Al morir Omri reinó en su lugar Acab quien es considerado como "lo peor"(Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 181. Henry W. Halley) entre los reyes de Israel. Acab reinó por 22 años desde el 875 hasta el 854 A.C. Se casó con la hija del rey de Sidón, Jezabel, quien era tal vez más mala que él, y durante su reinado la adoración a Dios desapareció casi por completo y el culto a Baal se había incrementado. La historia de los acontecimientos en tiempos de Acab abarcan 6 capitulos del líbro de los Reyes, contrario a la mayoría de los demás reyes. Durante su reinado se destacaron los ministerios de los profetas Elías y Micaías, pero esto no le hizo desistir de sus maldades y pecados.
Al morir Acab, Ocozías su hijo, tomó el reino. Sólo duró 2 años desde el 855 hasta el 854 A.C. y era tan malo como su padre. Murió de una caída que tuvo, y el profeta Elias también predijo su muerte. No tenía hijos y reinó en su lugar su hermano Jorám. Jorám reinó desde el 854 hasta el 843 A.C., por 12 años. Recibió el apoyo de Josafat, rey de Judá, para conquistar a los Moabitas. Murió fué muerto por Jehú, y para que se cumpliese lo dicho por el profeta Elías con relación a la casa de Acab, en la viña de Nabot. En lo general su reino fué malo. Con la muerte de Ocozías termína la dinastía de Omri.
Jehú reinó desde el 843 hasta el 816 A.C. alrededor de 28 años. Jehú fué escogido por Dios..."...Yo te he ungído por rey de Israel, pueblo de Jehová"(2 Reyes 9:6). Su reinado no fue tan malo como la dinastía de Omri, pero por lo general fué malo. Jehú fué oficial de la guardia del rey Acab y "es probable que haya estado presente en el asesinato de Nabot" (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 191. Henry W. Halley). Jehú también exterminó la casa de Acab. A Jehú se le conocía como el hijo de Nimsi, para diferenciarlo del profeta Jehú. Eliseo profetizó durante su reinado; pero aún así no se quitaron los altares levantados por Jeroboam en Betel y Dan.
Después de la muerte de Jehú, Joacaz, su hijo, reinó por 17 años; desde el 820 hasta el 804 A.C. Su reino se caracterizó por ser uno débil el cual era constantemente atacado por los Asirios. Su hijo Joás comenzó a reinar después de su muerte y reinó por 16 años desde el 806 hasta el 790 A.C. Su reino fué malo en lo general aunque demostro respeto por Eliseo al visitarlo en su lecho de muerte. Guerreó contra Judá durante su reinado.
Trás su muerte, empezo a reinar Jeroboam II, su hijo. Jeroboam II reinó por 41 años desde el 790 hasta el 749 A.C. Su reinado fué malo. Durante su reinado profetizaron Jonás, Amós y Oséas. Amós y Oséas profetizaron la destrucción de este reino (Conozca su Antiguo Testamento. Pg. 113. W.T. Purkiser). Después de Jeroboam II reinó su hijo, Zacarías. De este solo se dice que hizo lo malo ante los ojos de Jehová y que siguió en la idolatría. Su reino duró alrededor de 6 meses en el 748 A.C. Salum conspiró contra Zacarías y lo mató frente al pueblo, y asumió el reinado; pero sólo duró 1 mes y fué muerto por Manahem. Con la muerte de Zacarías termína la dinastía de Jehú.
Manahem reinó desde el 748 hasta el 738 A.C. y se caracterizó por ser un gobierno débil y que pagaba tributos a los Asirios (2Reyes 15:19). Su reino duró 10 años. Su hijo Pekaía reinó en su lugar, después de su muerte. Pekaía sólo reinó por 2 años ya que fué asesinado en su mismo palacio por uno de sus capitanes conocido como Peka. La muerte de Pekaía marca el fin de la dinastía de Manahem. Peka reinó desde el 730 hasta el 748 A.C. alrededor de 20 años. Durante su reinado Asiria tomó cautivos a Siria y a Israel en lo que se conoce como el Cautiverio Galileo alrededor del 734 A.C.(Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 193. Henry W. Halley). Aquí termína la dinastía de Peka. Oseas asesinó a Peka en conspiración con el rey de Asiria, Tiglat-Pileser, y reinó en su lugar. Este era más bien un títere de Asiria y de acuerdo a 2Reyes 17:3 le pagaba impuestos a Salmanasar. Oseas reinó desde el 730 hasta el 721 A.C. e hizo también lo malo ante los ojos de Jehová. Con el rey Oseas termínan su dinastia y la monarquía en Israel.
Por: Luis Peláez
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Después de leer el capitulo 8 del primer libro de Samuel, vemos como el pueblo al ver que el líder había envejecido, y que los hijos de éste no estaban aptos para guiar al pueblo hacia una vida correcta y próspera, decíden que es tiempo de que Samuel consulte a Dios para que les diera un rey ..."como tenían todas las naciones" (1Sam. 8:5). Hay algo bien importante que podemos notar aquí, y es que el mismo Dios le habla a Samuel y le dice, después de haberlo consolado, que "...escuchara su voz y pusiera rey sobre ellos" (1Sam. 8:22). Esta respuesta del cielo no tenía precedentes y al mismo tiempo iba a marcar el pricipio de las monarquías en Israel y Judá; con las cuales vendrían tiempos de dolores y oscuros para el pueblo que iban a ser mayores que los tiempos de alegría y prosperidad que ellos experimentarían.
Monarquías en Israel
Ya que descartamos a Abimelec el hijo de Gedeón y su autoproclamación ilegal como rey, podemos entonces decir que el primer rey de Israel fué Saúl, hijo de un hombre de la tribu de Benjamín que se llamaba Cis y que de acuerdo al capitulo 9 de Samuel era hombre valeroso. De acuerdo al relato en el libro de Samuel, Saúl era de hermoso parecer al punto de que "...entre los hijos de Israel no había otro más hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo"(1Sam. 9:2)La tríbu de Benjamín había sido exterminada casi por completo en tiempo de los jueces por un incidente que le ocurrió a la concubina de un levíta. De esta tríbu se escoge al primer rey de Israel y se "comienza a organizar el pueblo de unas famílias poco unidas a una monarquía poderosa a través del Mediterráneo que empezaba a ser conocida y respetada"(Conozca su Antiguo Testamento Pg. 84. T. Purkiser).
Saúl recibió el respaldo de Dios, Samuel y del pueblo; casi immediatamente fué y peleó contra los Amonitas a los cuales venció y así empezaba a engradecerse el nuevo reino de Israel. Pronto estos éxitos se les fueron a la cabeza, y el humilde Saúl ahora empezaba a sentirse superior a todo a su alrededor. Tal vez "su primer error haya sido su orgullo", pero hubieron tantos otros errores que caracterizáron su reinado, como el de ofrecer sacrificios sin ser sacerdote, (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 170. Henry H. Halley), apostasía, ect; que fué desechado por Dios al punto que su linaje real fué quitado y su reino entregado a alguien a quien samuel ungió secretamente y que se convertiría en el rey que más impactó la vida de lsrael y Judá, ese alguien fué David.
La unción de David por parte de Samuel como rey de Israel ocurre en lo secreto y de una manero no muy convencional. Entendamos que Saúl era rey aún y el ungir a David implicaba una amenaza y falta de respeto al trono de Saúl. La única solución a este asunto era que no de los dos ya no existiera para que el otro tomara el trono, y así sucedió. Vemos en David el nivel de respeto que tenía hacia el rey (el ungido de Jehová), y el interés que este demuestra por el rey y su casa lo identifíca como alguien que realmente es llamado por Dios y que ve con los ojos espirituales primero.
David no se proclamó rey hasta que Saúl no murió, y aún cuando le correspondía a él el trono permitió que Isboset el hijo de Saúl reinara sobre Israel y después de la muerte de este entoces David fue coronado como rey por los ancianos de la tierra por medio de una especie de confederación entre Judá e Israel. Es importante notar que David reinó por siete años y medio en Judá mientras Isboset reinaba en Israel. A este David Dios le prometió un Trono fuerte y eterno que vendría a ser salvación para todas las naciones. David gobernó alrededor de cuarenta años entre Judá e Israel, siete años y medio en Judá y treinta y tres en Israel. En tiempos de David también hubo una poderosa reforma religiosa y se produjo la unificación de las tríbus de Judá y Benjamín con las otras diez.
Al morir David el trono quedó en manos de Salomón, también conocido como Jedidías, y quien era el hijo de Betsabé la mujer de Urías. Este reinado se llegó a conocer como la Epoca de Oro de la Historia Hebrea (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 176. Henry H. Halley), y también como el tiempo de decadencia y apostasía de las tríbus. Es importante recordar que Salomón no tenía derecho legal al trono, este derecho le correspondía al hermano menor de Absalón que se llamaba Adonías; pero "...el reino fué traspasado... porque por Jehová era de Salomón"(1Reyes. 2:15).
Salomón también es conocido como el rey sabio, ya que poseía de parte de Dios una sabiduría exepcional y sin igual en su tiempo. Durante su reino se construyó un hermoso templo y se le dió prioridad a la reforma espiritual empezada por su padre el rey David. Los errores de Salomón empiezan con su visible debilidad por las mujeres y sus deseos carnales desordenados. De acuerdo al líbro de los Reyes Salomón "...tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazon"(1Reyes 11:3). Al unirse a mujeres extranjeras como la hija del Faraón Egipcio, desafiaba un mandato del cielo y traía al pueblo el castigo que antes se había señalado como resultado a este tipo de conducta.
Salomón empezó su reinado con el respaldo de Dios y muy rectamente, pero terminó en la ruína espiritual y moral; y su linaje real fué quitado hasta el nacimiento de Jesús. Después de la muerte de Salomón alrededor del 931 A.C. se levantó Roboam, su hijo, pero no pudo mantener unida a las tríbus. El profeta Ahías, quien profetizó en este tiempo, había dado ya una palabra a Jeroboam y esto hacía imposible la unificación de las tríbus. Después de Roboam podemos apreciar la historia paralela del reino del Norte y el del Sur. Primero hablaremos del reino del Norte. "El reino del Norte se conoce de varias maneras, como Israel, las diez tribus, y como Efrain"(Conozca su Antiguo Testamento. Pg. 102. W. T. Purkiser). El reino del Norte duró alrededor de 200 años y fué destruído por Asiria.
El reino del Norte tuvo 19 reyes en un lapso de alrededor de 200 años. Empezando con Jeroboam (también conocido como Jeroboam I) y terminando con Oseas. Jeroboam fué servidor de Salomón y de antemano ya tenía ansias de poder. Al caer Salomón en desgracia ante los ojos de Dios el reino le fué quitado a su linaje y dividido a la vez. Jeroboam reinó desde el 933 hasta el 911 A.C. Reinó alrededor de 22 años y fue un rey que hizo lo malo ante los ojos de Dios. Es mayormente conocido por los dos becerros de oro con sus altares que levantó en Dan y Betel para que sean adorados mandatoriamente en fragrante desobediencia a lo establecido por Dios.
Después de Jeroboam reinó su hijo Nadab desde el 911 hasta el 910 A.C. Reinó solamente 2 años muy turbulentos en los cuales "...hizo lo malo ante los ojos de Jehová, andando en el camino de su padre..."(1 Reyes 15:26). Nadab junto con toda su familia fué asesinado por Baasa, de la tribu de Isacar, "...y así se cumplió la predicción que Ahías había hecho con respecto a la destrucción completa de la casa de Jeroboam"(Conozca su Antiguo Testamento. Pg. 105. W.T. Purkiser).
Trás la muerte de Nadab comenzó a reinar Baasa, este reinó en Israel por 24 años, desde el 910 hasta el 887 A.C. en los cuales hizo lo malo delante de Dios. Durante su reinado estuvo en constante lucha con Asa, rey de Judá en ese entonces. El profeta Jehú le profetizó que su familia recibiría el mismo castigo que la casa de Jeroboam. Después de su muerte reinó en su lugar su hijo, Ela, y sólo duró 2 años; desde el 887 hasta el 886 A.C. y murió en una orgía junto a toda su familia. Después de Ela reinó su asesino, Zimri, pero solo duró 7 días hasta que fué vencido por Omri.
Omri reinó desde el 886 hasta el 875 A.C. Reinó por 12 años y se caracterizó por ser el peor de los reyes que habían pasado por Israel hasta ese momento. Al igual que los demás siguió en los pecados de Jeroboam y dice que "...provocó a ira a Jehová Dios de Israel con sus ídolos"(1 Reyes 16:26). Al morir Omri reinó en su lugar Acab quien es considerado como "lo peor"(Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 181. Henry W. Halley) entre los reyes de Israel. Acab reinó por 22 años desde el 875 hasta el 854 A.C. Se casó con la hija del rey de Sidón, Jezabel, quien era tal vez más mala que él, y durante su reinado la adoración a Dios desapareció casi por completo y el culto a Baal se había incrementado. La historia de los acontecimientos en tiempos de Acab abarcan 6 capitulos del líbro de los Reyes, contrario a la mayoría de los demás reyes. Durante su reinado se destacaron los ministerios de los profetas Elías y Micaías, pero esto no le hizo desistir de sus maldades y pecados.
Al morir Acab, Ocozías su hijo, tomó el reino. Sólo duró 2 años desde el 855 hasta el 854 A.C. y era tan malo como su padre. Murió de una caída que tuvo, y el profeta Elias también predijo su muerte. No tenía hijos y reinó en su lugar su hermano Jorám. Jorám reinó desde el 854 hasta el 843 A.C., por 12 años. Recibió el apoyo de Josafat, rey de Judá, para conquistar a los Moabitas. Murió fué muerto por Jehú, y para que se cumpliese lo dicho por el profeta Elías con relación a la casa de Acab, en la viña de Nabot. En lo general su reino fué malo. Con la muerte de Ocozías termína la dinastía de Omri.
Jehú reinó desde el 843 hasta el 816 A.C. alrededor de 28 años. Jehú fué escogido por Dios..."...Yo te he ungído por rey de Israel, pueblo de Jehová"(2 Reyes 9:6). Su reinado no fue tan malo como la dinastía de Omri, pero por lo general fué malo. Jehú fué oficial de la guardia del rey Acab y "es probable que haya estado presente en el asesinato de Nabot" (Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 191. Henry W. Halley). Jehú también exterminó la casa de Acab. A Jehú se le conocía como el hijo de Nimsi, para diferenciarlo del profeta Jehú. Eliseo profetizó durante su reinado; pero aún así no se quitaron los altares levantados por Jeroboam en Betel y Dan.
Después de la muerte de Jehú, Joacaz, su hijo, reinó por 17 años; desde el 820 hasta el 804 A.C. Su reino se caracterizó por ser uno débil el cual era constantemente atacado por los Asirios. Su hijo Joás comenzó a reinar después de su muerte y reinó por 16 años desde el 806 hasta el 790 A.C. Su reino fué malo en lo general aunque demostro respeto por Eliseo al visitarlo en su lecho de muerte. Guerreó contra Judá durante su reinado.
Trás su muerte, empezo a reinar Jeroboam II, su hijo. Jeroboam II reinó por 41 años desde el 790 hasta el 749 A.C. Su reinado fué malo. Durante su reinado profetizaron Jonás, Amós y Oséas. Amós y Oséas profetizaron la destrucción de este reino (Conozca su Antiguo Testamento. Pg. 113. W.T. Purkiser). Después de Jeroboam II reinó su hijo, Zacarías. De este solo se dice que hizo lo malo ante los ojos de Jehová y que siguió en la idolatría. Su reino duró alrededor de 6 meses en el 748 A.C. Salum conspiró contra Zacarías y lo mató frente al pueblo, y asumió el reinado; pero sólo duró 1 mes y fué muerto por Manahem. Con la muerte de Zacarías termína la dinastía de Jehú.
Manahem reinó desde el 748 hasta el 738 A.C. y se caracterizó por ser un gobierno débil y que pagaba tributos a los Asirios (2Reyes 15:19). Su reino duró 10 años. Su hijo Pekaía reinó en su lugar, después de su muerte. Pekaía sólo reinó por 2 años ya que fué asesinado en su mismo palacio por uno de sus capitanes conocido como Peka. La muerte de Pekaía marca el fin de la dinastía de Manahem. Peka reinó desde el 730 hasta el 748 A.C. alrededor de 20 años. Durante su reinado Asiria tomó cautivos a Siria y a Israel en lo que se conoce como el Cautiverio Galileo alrededor del 734 A.C.(Compendio Manual de la Bíblia. Pg. 193. Henry W. Halley). Aquí termína la dinastía de Peka. Oseas asesinó a Peka en conspiración con el rey de Asiria, Tiglat-Pileser, y reinó en su lugar. Este era más bien un títere de Asiria y de acuerdo a 2Reyes 17:3 le pagaba impuestos a Salmanasar. Oseas reinó desde el 730 hasta el 721 A.C. e hizo también lo malo ante los ojos de Jehová. Con el rey Oseas termínan su dinastia y la monarquía en Israel.
Por: Luis Peláez
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Resumen de Esdras, Nehemías y Ester
Esdras: se le atribuye a Esdras porque esta escrito en primera persona singular. Se le considera la persona que recopiló los escritos que se habían extraviado y los puso en orden. Esta acción llevó al pueblo a entender de una manera más clara cual era el propósito de Dios para el mismo y que debían hacer para restablecer la comunión con su creador. Abarca alrededor de unos setenta y nueve años y cubre desde el retorno de la cautividad de Babilonia hasta que se establece Palestina.
Es importante notar que hubieron tres éxodos importantes que podemos señalar: el primero fué dirigido por Zorobabel y Jesúa, el segundo por Esdras y el tercero por Nehemías. Cada una de estas salidas tenía un propósito en particular. En estos tiempos de Zorobabel y Jesúa fué que profetizaron Zacarias y Hageo. Esdras sube de Babilonia en el reinado de Artajerjes en el 7mo. año de su reinado. Esdras recibió una carta de manos del rey donde le daba debida autoridad para establecer el culto a Dios en Judá e Israel y también le proveyó recursos económicos para garantizar que estos se llevaran a cabo.
La reforma ejecutada por Esdras fué tan radical que incluía hasta el separarse de las esposas y los hijos que eran extranjeros y que los judíos habían tomado para crear familias. Esto parece algo muy fuerte desde un punto de vista social y hasta moral, pero es importante recordar que una de las causas por la que el pueblo había sido hecho cautivo fué por abandonar a Dios para irse detrás de los dioses falsos de otras naciones.
Nehemias: Nehemias sale en el tercer éxodo desde la cautividad hacia Jerusalén. El líbro es una autobiografía y gira alrededor de un hombre que tuvo la valentía de abandonar una vida de lujos y oportunidades por servir a Dios y ayudar a su raza. Este hombre se presentó ante el rey con el rostro turbado, algo que podia haberle causado la muerte, y le explicó la razón por su pena y dolor.
Salió en el año veinte del rey Artajerjes y con el apoyo del mismo. La intención de este era el restaurar los muros de la ciudad que en su mayoría habían sido destruídos y quemados por Nabucodonosor después del reinado de Joacim y en el reinado de Sedequías quien hizo una brecha para huír de Nabucodonosor quien tenía la ciudad sitiada. Esta actitud de parte de Sedequías provoca que los invasores se aíren aún más y que eventualmente destruyan la ciudad llevandose consigo a Babilonia a la parte que restaba después del arresto de Joacim y que le sean sacados los ojos a Sedequías y lo lleven también cautivo. Nehemías empezaría una gran reforma política en Israel y elevaría en gran manera el estatus moral del recién liberado pueblo de Dios. Notamos en el líbro el establecimiento del pueblo de Jerusalén como una especie de capital y donde se establecería el gobierno.
También se toman hombres de las diferentes tribus para proteger la ciudad, lo que comenzaba a preocupar a los vecinos de estos y mostraba en Jerusalen atributos de nación libre. Nehemías volvió a la corte de el rey de Persia dejando un sistema politico ya establecido. Es importante notar que Nehemías en más de una ocasión pide a Dios que recuerde sus obras y como el ayudaba a sus hermanos de Israel . Tanto como en el líbro de Esdras la oración y el ayuno fueron parte esencial en la vida del pueblo.
Ester: la historia de Ester se desarrolla en medio de las condiciones que prevalecían entre los Judíos que decidieron permanecer en Babilonia después de la primera salida dirigída por Zorobabel y apoyada por el entonces rey Ciro. Su nombre es Persa y significa "una estrella", su nombre Judío era Hadasa.
La historia ocurre en el tercer año del rey Asuero, también conocido como Jerjes en la historia secular, y que era una persona de poco carácter y moralmente corrompido. Después de querer humillar a su entonces esposa la reina Vasti y al esta negarse a sus aberraciones, decide secluirla y tras recibir el mal consejo de su gabinete, busca a otra mujer que la reemplace. En este líbro no se menciona el nombre Dios en ninguna parte, sin embargo, podemos ver como la mano de Dios esta envuelta en muchos de los aspectos de esta historia. Por qué el insomnio del rey Asuero? Por qué pidió que se le leyeran las crónicas en ese momento? Qué había escrito en éstas crónicas? Por que se le dió acceso al rey a la joven Ester? Qué pasó con el edicto antes promulgado?
Si contestamos estas respuestas basándonos en lo que nos dice la historia de este líbro, veríamos como Dios proveyó al pueblo de Israel escapatoria de la muerte a través de una mujer que no le tuvo temor ni a la misma muerte. El líbro se le atribuye a la autoría de Mardoqueo y otros creen que quien lo escribió fue Esdras. La historia registrada en este líbro es un interludio en la cautividad ya que probablemente ocurrió antes que la historia de Esdras y Nehemías.
Por: Luis Peláez
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Es importante notar que hubieron tres éxodos importantes que podemos señalar: el primero fué dirigido por Zorobabel y Jesúa, el segundo por Esdras y el tercero por Nehemías. Cada una de estas salidas tenía un propósito en particular. En estos tiempos de Zorobabel y Jesúa fué que profetizaron Zacarias y Hageo. Esdras sube de Babilonia en el reinado de Artajerjes en el 7mo. año de su reinado. Esdras recibió una carta de manos del rey donde le daba debida autoridad para establecer el culto a Dios en Judá e Israel y también le proveyó recursos económicos para garantizar que estos se llevaran a cabo.
La reforma ejecutada por Esdras fué tan radical que incluía hasta el separarse de las esposas y los hijos que eran extranjeros y que los judíos habían tomado para crear familias. Esto parece algo muy fuerte desde un punto de vista social y hasta moral, pero es importante recordar que una de las causas por la que el pueblo había sido hecho cautivo fué por abandonar a Dios para irse detrás de los dioses falsos de otras naciones.
Nehemias: Nehemias sale en el tercer éxodo desde la cautividad hacia Jerusalén. El líbro es una autobiografía y gira alrededor de un hombre que tuvo la valentía de abandonar una vida de lujos y oportunidades por servir a Dios y ayudar a su raza. Este hombre se presentó ante el rey con el rostro turbado, algo que podia haberle causado la muerte, y le explicó la razón por su pena y dolor.
Salió en el año veinte del rey Artajerjes y con el apoyo del mismo. La intención de este era el restaurar los muros de la ciudad que en su mayoría habían sido destruídos y quemados por Nabucodonosor después del reinado de Joacim y en el reinado de Sedequías quien hizo una brecha para huír de Nabucodonosor quien tenía la ciudad sitiada. Esta actitud de parte de Sedequías provoca que los invasores se aíren aún más y que eventualmente destruyan la ciudad llevandose consigo a Babilonia a la parte que restaba después del arresto de Joacim y que le sean sacados los ojos a Sedequías y lo lleven también cautivo. Nehemías empezaría una gran reforma política en Israel y elevaría en gran manera el estatus moral del recién liberado pueblo de Dios. Notamos en el líbro el establecimiento del pueblo de Jerusalén como una especie de capital y donde se establecería el gobierno.
También se toman hombres de las diferentes tribus para proteger la ciudad, lo que comenzaba a preocupar a los vecinos de estos y mostraba en Jerusalen atributos de nación libre. Nehemías volvió a la corte de el rey de Persia dejando un sistema politico ya establecido. Es importante notar que Nehemías en más de una ocasión pide a Dios que recuerde sus obras y como el ayudaba a sus hermanos de Israel . Tanto como en el líbro de Esdras la oración y el ayuno fueron parte esencial en la vida del pueblo.
Ester: la historia de Ester se desarrolla en medio de las condiciones que prevalecían entre los Judíos que decidieron permanecer en Babilonia después de la primera salida dirigída por Zorobabel y apoyada por el entonces rey Ciro. Su nombre es Persa y significa "una estrella", su nombre Judío era Hadasa.
La historia ocurre en el tercer año del rey Asuero, también conocido como Jerjes en la historia secular, y que era una persona de poco carácter y moralmente corrompido. Después de querer humillar a su entonces esposa la reina Vasti y al esta negarse a sus aberraciones, decide secluirla y tras recibir el mal consejo de su gabinete, busca a otra mujer que la reemplace. En este líbro no se menciona el nombre Dios en ninguna parte, sin embargo, podemos ver como la mano de Dios esta envuelta en muchos de los aspectos de esta historia. Por qué el insomnio del rey Asuero? Por qué pidió que se le leyeran las crónicas en ese momento? Qué había escrito en éstas crónicas? Por que se le dió acceso al rey a la joven Ester? Qué pasó con el edicto antes promulgado?
Si contestamos estas respuestas basándonos en lo que nos dice la historia de este líbro, veríamos como Dios proveyó al pueblo de Israel escapatoria de la muerte a través de una mujer que no le tuvo temor ni a la misma muerte. El líbro se le atribuye a la autoría de Mardoqueo y otros creen que quien lo escribió fue Esdras. La historia registrada en este líbro es un interludio en la cautividad ya que probablemente ocurrió antes que la historia de Esdras y Nehemías.
Por: Luis Peláez
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Monday, October 12, 2009
Dios y la mentira
Dios y la mentira
Si hay un pecado en el cual es muy fácil caer, es el pecado de la mentira. Es tan fácil salir de un problema, por ejemplo, con tan sólo mentir, que muchos entre nosotros se han vuelto expertos en el "arte" de no decir la verdad. Algunas veces decimos medias-mentiras; en ocasiones puede que digamos mentiras grandes, pero el hecho es que este "pequeño" pecado es demasiado común en las vidas de demasiados creyentes alrededor del mundo. Hace tiempo escuché lo siguiente: "Si alguien te llama por teléfono, y tú no quieres hablar con él (ella), sólo vete a otro cuarto de la casa y pídele a la persona que agarró el teléfono que diga: "El no está", de esta forma no estarás mintiendo, ya que de verdad no estás en ese cuarto." ¡Dios tenga misericordia de nosotros! Porque Aquel que conoce los corazones no puede ser engañado ni burlado.
Nuestra tendencia humana es el pensar que mentir es un pecado "pequeño", con el cual, Dios no tiene mayor problema. Sin embargo, la Biblia dice todo lo contrario. De hecho, la realidad es que El odia profundamente toda clase de mentira. Démosle una mirada a la Palabra:
En Juan 8:44 Jesús enseñó que el diablo es el padre de la mentira. El dijo que cuando Satanás "...miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira!" (NVI) Piensa en esto por un momento. Cuando nosotros, hijos de Dios, mentimos, ¡estamos hablando nada menos que el lenguaje del diablo! No es de extrañar que el Señor nos diga "... despojaos del viejo hombre, que está corrompido por los deseos engañosos ... desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo, porque somos miembros los unos de los otros". (Efes. 4:22,25, RVR 1995)
Enfatizando aun más la seriedad de este pecado, la Biblia enseña que "Seis cosas hay que odia el SEÑOR, y siete son abominación para El..." En esta lista la segunda cosa es: la lengua que miente; y la sexta es: un testigo falso que dice mentiras. (Prov. 6:16-19, LBLA) De manera que la mentira es incluida dos veces en la lista, lo cual, nos da una idea de cuanto Dios realmente la aborrece.
¿Qué, entonces, debemos hacer una vez que entendemos cuán serio y cuán detestable es este pecado, ante Dios ? Yo sugiero que tenemos que odiarlo tanto como El lo odia; no dando ningún lugar a la mentira ni al engaño en nuestras vidas, sino por el contrario, siendo gente honesta, tanto en las cosas pequeñas como en las cosas grandes.
Por ejemplo:
- Nunca le digas a alguien: "Voy a orar por esta situación", a menos que de verdad pienses hacerlo. (Col. 3:9) - No digas: "Allí estaré", y después no vallas. "Si van a hacer algo digan que sí, y si no lo van a hacer digan que no. Todo lo que digan de más viene del diablo." (Mat. 5:37, Biblia en Lenguaje Sencillo) - No pretendas ser algo que no eres. (Prov. 12:9) - No le digas a alguien: "Te amo", si después vas a hablar mal de dicha persona ¡porque el amor no murmura! (Prov. 10:18) -No adules a nadie. (Prov. 26:8) Es una cosa ofrecer una alabanza sincera, y otra completamente diferente, alagar a alguien con la intención de sacarle algo.
Querido amigo (a), siempre hablemos la verdad pase lo que pase. Qué el mundo nos conozca por ser gente que no compromete su integridad mintiendo para salir de un problema o para quedar bien. Claro que ser honestos nos puede llegar a costar tiempo, amigos, quizás prestigio o inclusive dinero; pero nuestro Dios es digno.
Si El lo dio todo por nosotros en la cruz para "... purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras", (Tito 2:14b, RVR 1995) ¿cómo, entonces, podemos nosotros practicar un pecado tan detestable en sus ojos? Porque "Los labios mentirosos son abominables para Jehová, pero le complacen quienes actúan con verdad." (Prov 12:22, RVR 1995) Así que en esta ocasión la pregunta para nosotros es la siguiente: Si en nuestras vidas hay algún vestigio de mentira, ¿estamos dispuestos a erradicarlo por completo para agradar al Señor? ¿Es El verdaderamente digno de esto? ¡Tú y yo sabemos que lo es! ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
Si hay un pecado en el cual es muy fácil caer, es el pecado de la mentira. Es tan fácil salir de un problema, por ejemplo, con tan sólo mentir, que muchos entre nosotros se han vuelto expertos en el "arte" de no decir la verdad. Algunas veces decimos medias-mentiras; en ocasiones puede que digamos mentiras grandes, pero el hecho es que este "pequeño" pecado es demasiado común en las vidas de demasiados creyentes alrededor del mundo. Hace tiempo escuché lo siguiente: "Si alguien te llama por teléfono, y tú no quieres hablar con él (ella), sólo vete a otro cuarto de la casa y pídele a la persona que agarró el teléfono que diga: "El no está", de esta forma no estarás mintiendo, ya que de verdad no estás en ese cuarto." ¡Dios tenga misericordia de nosotros! Porque Aquel que conoce los corazones no puede ser engañado ni burlado.
Nuestra tendencia humana es el pensar que mentir es un pecado "pequeño", con el cual, Dios no tiene mayor problema. Sin embargo, la Biblia dice todo lo contrario. De hecho, la realidad es que El odia profundamente toda clase de mentira. Démosle una mirada a la Palabra:
En Juan 8:44 Jesús enseñó que el diablo es el padre de la mentira. El dijo que cuando Satanás "...miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira!" (NVI) Piensa en esto por un momento. Cuando nosotros, hijos de Dios, mentimos, ¡estamos hablando nada menos que el lenguaje del diablo! No es de extrañar que el Señor nos diga "... despojaos del viejo hombre, que está corrompido por los deseos engañosos ... desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo, porque somos miembros los unos de los otros". (Efes. 4:22,25, RVR 1995)
Enfatizando aun más la seriedad de este pecado, la Biblia enseña que "Seis cosas hay que odia el SEÑOR, y siete son abominación para El..." En esta lista la segunda cosa es: la lengua que miente; y la sexta es: un testigo falso que dice mentiras. (Prov. 6:16-19, LBLA) De manera que la mentira es incluida dos veces en la lista, lo cual, nos da una idea de cuanto Dios realmente la aborrece.
¿Qué, entonces, debemos hacer una vez que entendemos cuán serio y cuán detestable es este pecado, ante Dios ? Yo sugiero que tenemos que odiarlo tanto como El lo odia; no dando ningún lugar a la mentira ni al engaño en nuestras vidas, sino por el contrario, siendo gente honesta, tanto en las cosas pequeñas como en las cosas grandes.
Por ejemplo:
- Nunca le digas a alguien: "Voy a orar por esta situación", a menos que de verdad pienses hacerlo. (Col. 3:9) - No digas: "Allí estaré", y después no vallas. "Si van a hacer algo digan que sí, y si no lo van a hacer digan que no. Todo lo que digan de más viene del diablo." (Mat. 5:37, Biblia en Lenguaje Sencillo) - No pretendas ser algo que no eres. (Prov. 12:9) - No le digas a alguien: "Te amo", si después vas a hablar mal de dicha persona ¡porque el amor no murmura! (Prov. 10:18) -No adules a nadie. (Prov. 26:8) Es una cosa ofrecer una alabanza sincera, y otra completamente diferente, alagar a alguien con la intención de sacarle algo.
Querido amigo (a), siempre hablemos la verdad pase lo que pase. Qué el mundo nos conozca por ser gente que no compromete su integridad mintiendo para salir de un problema o para quedar bien. Claro que ser honestos nos puede llegar a costar tiempo, amigos, quizás prestigio o inclusive dinero; pero nuestro Dios es digno.
Si El lo dio todo por nosotros en la cruz para "... purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras", (Tito 2:14b, RVR 1995) ¿cómo, entonces, podemos nosotros practicar un pecado tan detestable en sus ojos? Porque "Los labios mentirosos son abominables para Jehová, pero le complacen quienes actúan con verdad." (Prov 12:22, RVR 1995) Así que en esta ocasión la pregunta para nosotros es la siguiente: Si en nuestras vidas hay algún vestigio de mentira, ¿estamos dispuestos a erradicarlo por completo para agradar al Señor? ¿Es El verdaderamente digno de esto? ¡Tú y yo sabemos que lo es! ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
Derramemos nuestros corazones delante de El
¿Qué tan íntima es tu vida de oración? ¿Eres tú abierto(a) y honesto(a) con el Señor cuando hablas con El?
Muchos creyentes no alcanzan una mayor intimidad con el Señor debido a que les da temor ser honestos y vulnerables delante de El. Lo que a veces sucede es que ellos quieren que Dios vea que son obedientes y que confían en El, por lo que esconden sus dudas, sus miedos y conflictos cuando están en Su presencia. Pero esto sólo lleva a un falso sentido de espiritualidad y a una falta de verdadera intimidad con el Salvador.
Cuando leemos las oraciones de hombres y mujeres de Dios en la Biblia, vemos que ellos no tenían temor de derramar sus corazones delante de El. Ellos no estaban preocupados en "guardar apariencias" ante Dios o en darle la impresión de ser "súper espirituales". Ellos entendían que en Su presencia tenían la libertad de expresar sus sentimientos más profundos, por lo cual se atrevían a alegrarse, a llorar, e inclusive a quejarse ante El. ¡Verdaderamente ellos encontraban su refugio en El! Ellos aplicaban a sus vidas aquello a lo que David nos invita a todos en el Salmo 62:8, cuando escribe:
"... ¡Derramad delante de él vuestro corazón! ¡Dios es nuestro refugio!" (RVR 1995)
En el Salmo 38 tenemos un ejemplo maravilloso de cómo David aplicaba este principio a su propia vida. Lee la siguiente oración:
"Estoy ardiendo de fiebre; no hay nada sano en mi cuerpo. Me siento débil, completamente deshecho; mi corazón gime angustiado. Ante ti, Señor, están todos mis deseos; no te son un secreto mis anhelos... Mis amigos y vecinos se apartan de mis llagas; mis parientes se mantienen a distancia. Tienden sus trampas los que quieren matarme; maquinan mi ruina los que buscan mi mal... Yo, Señor, espero en ti; tú, Señor y Dios mío, serás quien responda." (Salmo 38:7-12, 15 NVI)
Nota, primeramente, la honestidad de David. El no tiene temor de decirle a Dios la verdad de cómo se siente, y nosotros tampoco deberíamos tenerlo. El no está tratando de lucir bien o de sonar como si tuviese mucha fe; él está desesperado y quiere que Dios lo sepa. ¡El está derramando todo su corazón ante Dios!
Luego nota cuan detalladamente David describe lo que le está sucediendo. El no solo dice: "Señor, pongo mis problemas en tus manos; ayúdame." Más bien, él habla con el Señor acerca del dolor en su espalda, acerca de su falta de fuerzas, del rechazo de sus amigos, etc. El habla con Dios como si fuera aquel buen amigo al que uno llama por teléfono cuando necesita desahogarse, y nosotros deberíamos hacer lo mismo.
Por ejemplo, en vez de sólo decir: "Señor, ayúdame con mis problemas", o: "Señor, bendice, mis planes y mis sueños," tomémonos el tiempo para hablar con Dios acerca de esos problemas o acerca de esos sueños. Hablémosle al Señor sobre nuestras alegrías y nuestros sufrimientos, sobre nuestras esperanzas y nuestras frustraciones, nuestras victorias y fracasos. Recuerda que sea que tengamos dudas, resentimiento, si estamos preocupados o inclusive si nos sentimos tentados a cometer un gran pecado, podemos ser honestos con El y traerlo todo humildemente ante Su trono sabiendo que El no nos rechazará. Después de todo es allí, en Su presencia, que somos cambiados, renovados, fortalecidos, guiados y rescatados.
La Biblia enseña que Dios es nuestro Amigo (Jn. 15:13-15), nuestros Papá (Rom. 8:14-16), nuestro Amado (Rev. 19:7-8), y nuestro Dios (Jn. 20:17). Es por eso que siempre podemos ir a Su presencia confiadamente, pues allí siempre hallaremos de Su gracia su socorro.
Amado(a) Aprendamos a siempre derramar nuestros corazones sin reservas ante Dios! Yo creo en mi corazón que es cuando alcanzamos este nivel de intimidad con el Señor, que podemos experimentar la plenitud de lo que David quiso decir cuando escribió: "... me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha." (Sal. 16:11 NVI) ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
Muchos creyentes no alcanzan una mayor intimidad con el Señor debido a que les da temor ser honestos y vulnerables delante de El. Lo que a veces sucede es que ellos quieren que Dios vea que son obedientes y que confían en El, por lo que esconden sus dudas, sus miedos y conflictos cuando están en Su presencia. Pero esto sólo lleva a un falso sentido de espiritualidad y a una falta de verdadera intimidad con el Salvador.
Cuando leemos las oraciones de hombres y mujeres de Dios en la Biblia, vemos que ellos no tenían temor de derramar sus corazones delante de El. Ellos no estaban preocupados en "guardar apariencias" ante Dios o en darle la impresión de ser "súper espirituales". Ellos entendían que en Su presencia tenían la libertad de expresar sus sentimientos más profundos, por lo cual se atrevían a alegrarse, a llorar, e inclusive a quejarse ante El. ¡Verdaderamente ellos encontraban su refugio en El! Ellos aplicaban a sus vidas aquello a lo que David nos invita a todos en el Salmo 62:8, cuando escribe:
"... ¡Derramad delante de él vuestro corazón! ¡Dios es nuestro refugio!" (RVR 1995)
En el Salmo 38 tenemos un ejemplo maravilloso de cómo David aplicaba este principio a su propia vida. Lee la siguiente oración:
"Estoy ardiendo de fiebre; no hay nada sano en mi cuerpo. Me siento débil, completamente deshecho; mi corazón gime angustiado. Ante ti, Señor, están todos mis deseos; no te son un secreto mis anhelos... Mis amigos y vecinos se apartan de mis llagas; mis parientes se mantienen a distancia. Tienden sus trampas los que quieren matarme; maquinan mi ruina los que buscan mi mal... Yo, Señor, espero en ti; tú, Señor y Dios mío, serás quien responda." (Salmo 38:7-12, 15 NVI)
Nota, primeramente, la honestidad de David. El no tiene temor de decirle a Dios la verdad de cómo se siente, y nosotros tampoco deberíamos tenerlo. El no está tratando de lucir bien o de sonar como si tuviese mucha fe; él está desesperado y quiere que Dios lo sepa. ¡El está derramando todo su corazón ante Dios!
Luego nota cuan detalladamente David describe lo que le está sucediendo. El no solo dice: "Señor, pongo mis problemas en tus manos; ayúdame." Más bien, él habla con el Señor acerca del dolor en su espalda, acerca de su falta de fuerzas, del rechazo de sus amigos, etc. El habla con Dios como si fuera aquel buen amigo al que uno llama por teléfono cuando necesita desahogarse, y nosotros deberíamos hacer lo mismo.
Por ejemplo, en vez de sólo decir: "Señor, ayúdame con mis problemas", o: "Señor, bendice, mis planes y mis sueños," tomémonos el tiempo para hablar con Dios acerca de esos problemas o acerca de esos sueños. Hablémosle al Señor sobre nuestras alegrías y nuestros sufrimientos, sobre nuestras esperanzas y nuestras frustraciones, nuestras victorias y fracasos. Recuerda que sea que tengamos dudas, resentimiento, si estamos preocupados o inclusive si nos sentimos tentados a cometer un gran pecado, podemos ser honestos con El y traerlo todo humildemente ante Su trono sabiendo que El no nos rechazará. Después de todo es allí, en Su presencia, que somos cambiados, renovados, fortalecidos, guiados y rescatados.
La Biblia enseña que Dios es nuestro Amigo (Jn. 15:13-15), nuestros Papá (Rom. 8:14-16), nuestro Amado (Rev. 19:7-8), y nuestro Dios (Jn. 20:17). Es por eso que siempre podemos ir a Su presencia confiadamente, pues allí siempre hallaremos de Su gracia su socorro.
Amado(a) Aprendamos a siempre derramar nuestros corazones sin reservas ante Dios! Yo creo en mi corazón que es cuando alcanzamos este nivel de intimidad con el Señor, que podemos experimentar la plenitud de lo que David quiso decir cuando escribió: "... me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha." (Sal. 16:11 NVI) ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
Viviendo en el primer amor
¡Es tan fácil enfriarse espiritualmente! De hecho, es posible trabajar duro para el Señor y aun padecer persecución por El, sin darse uno cuenta de que ha dejado su primer amor. Esto es lo que le pasó a los Efesios, a quienes Jesús se dirige en Apocalipsis capítulo 2. En los versos 2 y 3 el Señor les alaba por su arduo trabajo, su perseverancia, por no tolerar la maldad, por probar a aquellos que decían ser apóstoles y no lo eran, y hasta por sufrir penalidades por el Evangelio sin desanimarse. Sin embargo, ellos habían cometido un gran pecado; un pecado que aun amenazaba su existencia como iglesia. En el versículo 4 leemos:
"Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor." (RVR 1960)
No sabemos exactamente cómo sucedió. Aparentemente, en algún momento, en medio de todo su trabajo para Dios, sus corazones comenzaron a enfriarse y perdieron su pasión por Cristo, la sed por su presencia, y el hambre por su Palabra. Y aunque le siguieron siendo fieles, en sus corazones lo abandonaron. Todo esto sucedió tan sutilmente que ellos ni se dieron cuenta de lo que les había pasado.
Es importante entender que lo mismo le puede ocurrir a cualquiera de nosotros hoy. Podemos estar bien envueltos en las actividades de la iglesia, tener un buen testimonio, e inclusive llegar a soportar persecución por Cristo; todo esto sin darnos cuenta de que ¡hemos dejado nuestro primer amor!
Es por eso que es tan importante que nos examinemos con frecuencia, confrontándonos a nosotros mismos con preguntas como: ¿Soy yo más tolerante del pecado de lo que solía serlo? ¿Anhelo meditar en la Escritura tanto como antes? ¿Deseo estar en la presencia de Dios tanto como una vez lo hice? ¿Le doy tanta importancia como solía hacerlo a lo que Dios piensa de mis acciones?
Preguntas como estas nos ayudarán a darnos cuenta si hemos perdido nuestra pasión por Dios. Y si la hemos perdido, debemos, urgentemente, seguir las instrucciones que Jesús prescribió a los creyentes de Efesos en Apocalipsis 2:5. Veamos lo que les dijo:
1) "Recuerda, por tanto, de dónde has caído..."
En otras palabras, miremos atrás y recordemos cómo era nuestra vida espiritual cuando andábamos en nuestro primer amor. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué buenos hábitos hemos quebrantado? ¿Qué costumbres negativas hemos adoptado?
2) "... Y arrepiéntete..."
Una vez que entendemos en qué hemos fallado, tenemos que confesarlo a Dios y arrepentirnos de todo corazón.
3) "... Y haz las primeras obras..."
Tenemos que retomar aquellas costumbres que una vez mantuvieron viva nuestra relación con Cristo. Disciplinas como la oración, el ayuno y la meditación diaria en las Escrituras, las cuales solían avivar nuestro amor por El.
4) "... Pues si no te arrepientes, pronto vendré a ti y quitaré tu candelabro de su lugar."
No sabemos con exactitud qué pasará si no nos arrepentimos. Pero lo que sí es seguro es que habrán consecuencias.
Querido(a) amigo(a), es mi esperanza que esta carta te encuentre profundamente enamorado(a) del Salvador. Pero si tú eres uno(a) de los muchos creyentes cuyo amor por Dios ha menguado con el correr del tiempo, te invito a que regreses a tu Señor y a que renueves tu compromiso con El. No dejes que el mundo, tu carne o el diablo te roben la bendición de amarle con todo tu ser. ¡Hemos sido creados para amarle! Y nunca somos tan felices como cuando cumplimos ese gran propósito. Así que ve al Señor, confiésale tu pecado y decide deshacerte de todo aquello que ha alejado tu corazón de El. De esta manera experimentarás, nuevamente, la vida abundante que El ha prometido a los que le aman. (Jn. 10:10). ¡Quiera Dios que vivamos siempre en la plenitud de nuestro primer amor! ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
"Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor." (RVR 1960)
No sabemos exactamente cómo sucedió. Aparentemente, en algún momento, en medio de todo su trabajo para Dios, sus corazones comenzaron a enfriarse y perdieron su pasión por Cristo, la sed por su presencia, y el hambre por su Palabra. Y aunque le siguieron siendo fieles, en sus corazones lo abandonaron. Todo esto sucedió tan sutilmente que ellos ni se dieron cuenta de lo que les había pasado.
Es importante entender que lo mismo le puede ocurrir a cualquiera de nosotros hoy. Podemos estar bien envueltos en las actividades de la iglesia, tener un buen testimonio, e inclusive llegar a soportar persecución por Cristo; todo esto sin darnos cuenta de que ¡hemos dejado nuestro primer amor!
Es por eso que es tan importante que nos examinemos con frecuencia, confrontándonos a nosotros mismos con preguntas como: ¿Soy yo más tolerante del pecado de lo que solía serlo? ¿Anhelo meditar en la Escritura tanto como antes? ¿Deseo estar en la presencia de Dios tanto como una vez lo hice? ¿Le doy tanta importancia como solía hacerlo a lo que Dios piensa de mis acciones?
Preguntas como estas nos ayudarán a darnos cuenta si hemos perdido nuestra pasión por Dios. Y si la hemos perdido, debemos, urgentemente, seguir las instrucciones que Jesús prescribió a los creyentes de Efesos en Apocalipsis 2:5. Veamos lo que les dijo:
1) "Recuerda, por tanto, de dónde has caído..."
En otras palabras, miremos atrás y recordemos cómo era nuestra vida espiritual cuando andábamos en nuestro primer amor. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué buenos hábitos hemos quebrantado? ¿Qué costumbres negativas hemos adoptado?
2) "... Y arrepiéntete..."
Una vez que entendemos en qué hemos fallado, tenemos que confesarlo a Dios y arrepentirnos de todo corazón.
3) "... Y haz las primeras obras..."
Tenemos que retomar aquellas costumbres que una vez mantuvieron viva nuestra relación con Cristo. Disciplinas como la oración, el ayuno y la meditación diaria en las Escrituras, las cuales solían avivar nuestro amor por El.
4) "... Pues si no te arrepientes, pronto vendré a ti y quitaré tu candelabro de su lugar."
No sabemos con exactitud qué pasará si no nos arrepentimos. Pero lo que sí es seguro es que habrán consecuencias.
Querido(a) amigo(a), es mi esperanza que esta carta te encuentre profundamente enamorado(a) del Salvador. Pero si tú eres uno(a) de los muchos creyentes cuyo amor por Dios ha menguado con el correr del tiempo, te invito a que regreses a tu Señor y a que renueves tu compromiso con El. No dejes que el mundo, tu carne o el diablo te roben la bendición de amarle con todo tu ser. ¡Hemos sido creados para amarle! Y nunca somos tan felices como cuando cumplimos ese gran propósito. Así que ve al Señor, confiésale tu pecado y decide deshacerte de todo aquello que ha alejado tu corazón de El. De esta manera experimentarás, nuevamente, la vida abundante que El ha prometido a los que le aman. (Jn. 10:10). ¡Quiera Dios que vivamos siempre en la plenitud de nuestro primer amor! ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
El hambre que lleva al ayuno
"...Y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones." (Luc. 2:37, RVR 1960)
Por miles de años hombres y mujeres de Dios han ayunado. Moisés, Daniel, Pablo, y aun Jesús, todos ayunaron. Unos lo hicieron por 40 días y otros por un tiempo más corto, pero todos tuvieron algo en común: Su hambre por la presencia de Dios sobrepasó su hambre por la comida física. Ellos tenían hambre y sed de justicia y por ello fueron bienaventurados (Mat. 5:6).
Al ayunar algunos recibieron revelaciones especiales (Dan. 9:3-21; Ex. 34:28), algunos fueron librados de peligro (Est. 4:3; 9:25-31), mientras que otros recibieron misericordia de parte de Dios en vez de castigo (I Reyes 21:27-29; Jon. 3:5-10).
Sin embargo, en una era de tecnología y sofisticación muchos ven al ayuno como una práctica arcaica para tiempos pasados. Pero si creemos que la Biblia y su mensaje trascienden las edades, entonces, tenemos que aceptar al ayuno como una disciplina para ser practicada en el presente.
Si bien no hay ningún texto bíblico que nos mande a ayunar, (aparte del Día de la Expiación de Israel, Lev. 16) en las Escrituras encontramos muchos ejemplos de personas (incluyendo a Jesús) que practicaron el ayuno. De hecho, cuando el Señor tocó el tema durante el Sermón del Monte, El comenzó con las palabras: "Cuando ayunen..." (Mt. 6:16) asumiendo que sus seguidores ayunarían.
¿Quiénes, entonces, deben ayunar?
Aquellos que tienen la capacidad física para poder abstenerse de alimentos por un período de tiempo, y que tienen hambre de Dios y de su intervención en sus vidas. (Personas con cualquier tipo de problema físico deben consultar a su doctor antes de ayunar).
¿Por qué deberíamos ayunar?
En la Biblia las razones para el ayuno son variadas. Hay ayunos de arrepentimiento (Joel 2:12), por protección durante un viaje peligroso (Esdras 8:22-23), por un enfermo (Sal. 35:13), por liberación de la muerte (Est. 4:3), para adorar a Dios y fortalecerse en El (Luc. 2:37; Mt. 4:1-10), etc. Pero cualquiera que sea la razón, el ayuno siempre está relacionado con un urgente deseo de acercarse a Dios, de humillarse ante El, y de recibir su intervención sobrenatural.
¿Cómo deberíamos ayunar?
Hay muchas maneras de hacerlo. Algunos se abstienen de comer carne por un tiempo y sólo comen frutas y vegetales; otros no desayunan por algunos días; hay quienes hacen un ayuno completo (no comida y no bebidas) por hasta tres días, mientras que otros ayunan de vez en cuando conforme sienten que Dios les guía a hacerlo. Realmente cada quien debe decidir, en oración, cómo y cuán seguido desea ayunar.
Es importante señalar que nunca debemos dejar de comer por un tiempo mayor del que podemos soportarlo. Dios no quiere que dañemos nuestros cuerpos, los cuales, son templo del Espíritu Santo (1 Cor. 6:19-20). Es, quizás, mejor ayunar por un día, o inclusive por medio día, y hacerlo con frecuencia, que ayunar esporádicamente por períodos de tiempo mucho mayores.
Lo importante es que ayunemos y oremos. En otras palabras, no se trata de pasar hambre, sino de sustituir la comida física por alimento espiritual. Ayunamos para buscar el rostro de Dios. Nos abstenemos de nuestro "pan diario" para comer del "Pan de Vida" (Jn. 6:48). Nos refrenamos de los placeres asociados con el comer para enfocarnos intensamente en los placeres de una profunda comunión con el Salvador. Ayunamos porque tenemos hambre, hambre de Dios y de su presencia en nosotros; porque anhelamos escuchar su voz, experimentar su toque y ver su gloria. ¡Ayunamos porque queremos sumergirnos hasta lo más profundo del Río de Agua Viva que viene del cielo!
Querido(a) amigo(a), ¿Tienes hambre y sed de Dios? ¿Tienes alguna necesidad agobiante? ¿Haz desarrollado algún mal hábito que parece controlarte? Si es así, entonces, yo te invito a que hagas al ayuno parte de tu vida. No como aquellos que tratan de manipular a Dios (aunque El no puede ser manipulado, Ec. 7:13) sino con el deseo de humillarte ante El, de expresar tu necesidad urgente por su intervención en tu vida, y simplemente para adorarle. Recuerda: "Las cadenas se han de quebrantar, el corazón de pecado ha de cambiar, la vida misma se ha de transformar, ¡si el ayuno es parte de nuestro andar!" Aquel que vive una vida de ayuno y oración, sin duda verá la gloria de Dios. ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
Por miles de años hombres y mujeres de Dios han ayunado. Moisés, Daniel, Pablo, y aun Jesús, todos ayunaron. Unos lo hicieron por 40 días y otros por un tiempo más corto, pero todos tuvieron algo en común: Su hambre por la presencia de Dios sobrepasó su hambre por la comida física. Ellos tenían hambre y sed de justicia y por ello fueron bienaventurados (Mat. 5:6).
Al ayunar algunos recibieron revelaciones especiales (Dan. 9:3-21; Ex. 34:28), algunos fueron librados de peligro (Est. 4:3; 9:25-31), mientras que otros recibieron misericordia de parte de Dios en vez de castigo (I Reyes 21:27-29; Jon. 3:5-10).
Sin embargo, en una era de tecnología y sofisticación muchos ven al ayuno como una práctica arcaica para tiempos pasados. Pero si creemos que la Biblia y su mensaje trascienden las edades, entonces, tenemos que aceptar al ayuno como una disciplina para ser practicada en el presente.
Si bien no hay ningún texto bíblico que nos mande a ayunar, (aparte del Día de la Expiación de Israel, Lev. 16) en las Escrituras encontramos muchos ejemplos de personas (incluyendo a Jesús) que practicaron el ayuno. De hecho, cuando el Señor tocó el tema durante el Sermón del Monte, El comenzó con las palabras: "Cuando ayunen..." (Mt. 6:16) asumiendo que sus seguidores ayunarían.
¿Quiénes, entonces, deben ayunar?
Aquellos que tienen la capacidad física para poder abstenerse de alimentos por un período de tiempo, y que tienen hambre de Dios y de su intervención en sus vidas. (Personas con cualquier tipo de problema físico deben consultar a su doctor antes de ayunar).
¿Por qué deberíamos ayunar?
En la Biblia las razones para el ayuno son variadas. Hay ayunos de arrepentimiento (Joel 2:12), por protección durante un viaje peligroso (Esdras 8:22-23), por un enfermo (Sal. 35:13), por liberación de la muerte (Est. 4:3), para adorar a Dios y fortalecerse en El (Luc. 2:37; Mt. 4:1-10), etc. Pero cualquiera que sea la razón, el ayuno siempre está relacionado con un urgente deseo de acercarse a Dios, de humillarse ante El, y de recibir su intervención sobrenatural.
¿Cómo deberíamos ayunar?
Hay muchas maneras de hacerlo. Algunos se abstienen de comer carne por un tiempo y sólo comen frutas y vegetales; otros no desayunan por algunos días; hay quienes hacen un ayuno completo (no comida y no bebidas) por hasta tres días, mientras que otros ayunan de vez en cuando conforme sienten que Dios les guía a hacerlo. Realmente cada quien debe decidir, en oración, cómo y cuán seguido desea ayunar.
Es importante señalar que nunca debemos dejar de comer por un tiempo mayor del que podemos soportarlo. Dios no quiere que dañemos nuestros cuerpos, los cuales, son templo del Espíritu Santo (1 Cor. 6:19-20). Es, quizás, mejor ayunar por un día, o inclusive por medio día, y hacerlo con frecuencia, que ayunar esporádicamente por períodos de tiempo mucho mayores.
Lo importante es que ayunemos y oremos. En otras palabras, no se trata de pasar hambre, sino de sustituir la comida física por alimento espiritual. Ayunamos para buscar el rostro de Dios. Nos abstenemos de nuestro "pan diario" para comer del "Pan de Vida" (Jn. 6:48). Nos refrenamos de los placeres asociados con el comer para enfocarnos intensamente en los placeres de una profunda comunión con el Salvador. Ayunamos porque tenemos hambre, hambre de Dios y de su presencia en nosotros; porque anhelamos escuchar su voz, experimentar su toque y ver su gloria. ¡Ayunamos porque queremos sumergirnos hasta lo más profundo del Río de Agua Viva que viene del cielo!
Querido(a) amigo(a), ¿Tienes hambre y sed de Dios? ¿Tienes alguna necesidad agobiante? ¿Haz desarrollado algún mal hábito que parece controlarte? Si es así, entonces, yo te invito a que hagas al ayuno parte de tu vida. No como aquellos que tratan de manipular a Dios (aunque El no puede ser manipulado, Ec. 7:13) sino con el deseo de humillarte ante El, de expresar tu necesidad urgente por su intervención en tu vida, y simplemente para adorarle. Recuerda: "Las cadenas se han de quebrantar, el corazón de pecado ha de cambiar, la vida misma se ha de transformar, ¡si el ayuno es parte de nuestro andar!" Aquel que vive una vida de ayuno y oración, sin duda verá la gloria de Dios. ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
¿Le cuesta hallar el tiempo y tener la fuerza necesaria para orar diariamente?
Si bien es cierto que la mayoría de los creyentes en Cristo entienden que Dios quiere que sus hijos pasen tiempo a solas con El cada día, la realidad es que a muchos les cuesta dedicarle tiempo a la oración. Entre el trabajo, la familia, los amigos, y aun las actividades de la iglesia, muchas veces puede parecer imposible detenerse por un momento para estar a solas con el Señor. Por otra parte, muchos ven a la oración sólo como una obligación, cuando en realidad es uno de los más grandes privilegios que tenemos como hijos de Dios, y un arma de gran poder que El ha puesto en nuestras manos. Veamos, pues, algunas razones que creo que nos motivarán a orar diariamente.
En primer lugar deberíamos orar porque Dios anhela tener comunión con nosotros. En el libro de Cantares leemos: "Muéstrame tu rostro, hazme oir tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto." (2:14, RVR 1960) ¡Qué maravilloso privilegio! ¡El Dios Omnipotente anhela compartir con nosotros! El quiere que le hablemos de todo lo que hay en nuestros corazones (Sal. 62:8). Sí, incluyendo nuestros sueños más aburridos, aquellas preocupaciones que para los demás son insignificantes, y hasta nuestras quejas más dolorosas. El lo quiere escuchar todo. Para El nuestra voz es dulce y nuestro rostro es hermoso, ¡a pesar de lo que el espejo nos diga, o de lo que cualquier otra persona pueda opinar! Sin duda alguna esta es una buena razón para pasar mucho tiempo orando al Señor cada día.
Por otra parte, cuando oramos nuestras vidas son transformadas. Nosotros podemos poner todo nuestro empeño para ser mejores, esforzándonos para abandonar toda práctica indebida, involucrándonos en las actividades correctas y compartiendo con las personas indicadas. Pero al final tendremos que reconocer que lo único que puede transformar a un ser humano es el vivir su vida en la presencia misma del Dios Vivo. Es allí que el Espíritu Santo puede tomar la vida del creyente y, como el alfarero moldea al barro, comenzar a trabajar profundamente en aquel que ora. Es allí que nuestro lamento es cambiado en alabanza (Sal.30:11), que nuestros temores son disipados (Sal.34:4), nuestros corazones son limpiados (1 Jn. 1:9), y nuestras sendas son enderezadas (Sal.25:4-5, 8-9). Allí recibimos el poder para seguir adelante cuando las cosas se complican (Is. 49:31), y el gozo del Señor que es nuestra fortaleza (Sal.16:11). Cuando oramos Dios nos envuelve, nos toma, nos levanta y nos muestra cosas grandes y ocultas que no conocemos (Jer. 33:3).
Hermano(a), un(a) cristiano(a) que ora es un ser destinado a ver cosas que pocos ven, entender cosas que muy pocos entienden y tener experiencias que muy pocos viven. Un hombre o una mujer que ora es alguien sobre quien la mano del Todopoderoso reposará en una manera especial, y cuya vida verá la gloria de Dios.
No solo somos nosotros transformados cuando vivimos vidas de oración, también las vidas de aquéllos que nos rodean pueden ser impactadas profundamente como fruto de nuestras oraciones. Hace algún tiempo escuché el testimonio de un hombre que por obligación tuvo que asistir a un campamento de hombres cristianos. Aunque él no tenía mayor interés en el Señor, durante su tiempo en este campamento tuvo que estar en todas las reuniones que se llevaron a cabo. Pero todo siguió igual en su corazón. Sin embargo, un día a las seis de la mañana el amigo que le había invitado al retiro lo levantó para ir a una reunión de oración. El cuenta que nada especial sucedió en su interior hasta que uno de los hombres que estaba orando dijo algo como: "Señor, si hay alguien en este lugar que no se haya entregado a ti, te pido que lo haga en este mismo momento". Y Asombrosamente en ese momento su corazón se llenó de convicción de pecado y pudo ver cuanto necesitaba al Señor. Arrepentido y humillado ante El, oró en silencio pidiéndole que lo cambiara mientras entregaba su vida a los pies del Salvador y recibía el regalo de la vida eterna que Dios promete a todo aquel que cree (Jn. 3:16).
Puede que nunca comprendamos a plenitud el impacto de nuestras oraciones, pero una cosa es segura: "la oración eficaz del justo, puede mucho." (Stgo. 5:16, RVR 1960) ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
En primer lugar deberíamos orar porque Dios anhela tener comunión con nosotros. En el libro de Cantares leemos: "Muéstrame tu rostro, hazme oir tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto." (2:14, RVR 1960) ¡Qué maravilloso privilegio! ¡El Dios Omnipotente anhela compartir con nosotros! El quiere que le hablemos de todo lo que hay en nuestros corazones (Sal. 62:8). Sí, incluyendo nuestros sueños más aburridos, aquellas preocupaciones que para los demás son insignificantes, y hasta nuestras quejas más dolorosas. El lo quiere escuchar todo. Para El nuestra voz es dulce y nuestro rostro es hermoso, ¡a pesar de lo que el espejo nos diga, o de lo que cualquier otra persona pueda opinar! Sin duda alguna esta es una buena razón para pasar mucho tiempo orando al Señor cada día.
Por otra parte, cuando oramos nuestras vidas son transformadas. Nosotros podemos poner todo nuestro empeño para ser mejores, esforzándonos para abandonar toda práctica indebida, involucrándonos en las actividades correctas y compartiendo con las personas indicadas. Pero al final tendremos que reconocer que lo único que puede transformar a un ser humano es el vivir su vida en la presencia misma del Dios Vivo. Es allí que el Espíritu Santo puede tomar la vida del creyente y, como el alfarero moldea al barro, comenzar a trabajar profundamente en aquel que ora. Es allí que nuestro lamento es cambiado en alabanza (Sal.30:11), que nuestros temores son disipados (Sal.34:4), nuestros corazones son limpiados (1 Jn. 1:9), y nuestras sendas son enderezadas (Sal.25:4-5, 8-9). Allí recibimos el poder para seguir adelante cuando las cosas se complican (Is. 49:31), y el gozo del Señor que es nuestra fortaleza (Sal.16:11). Cuando oramos Dios nos envuelve, nos toma, nos levanta y nos muestra cosas grandes y ocultas que no conocemos (Jer. 33:3).
Hermano(a), un(a) cristiano(a) que ora es un ser destinado a ver cosas que pocos ven, entender cosas que muy pocos entienden y tener experiencias que muy pocos viven. Un hombre o una mujer que ora es alguien sobre quien la mano del Todopoderoso reposará en una manera especial, y cuya vida verá la gloria de Dios.
No solo somos nosotros transformados cuando vivimos vidas de oración, también las vidas de aquéllos que nos rodean pueden ser impactadas profundamente como fruto de nuestras oraciones. Hace algún tiempo escuché el testimonio de un hombre que por obligación tuvo que asistir a un campamento de hombres cristianos. Aunque él no tenía mayor interés en el Señor, durante su tiempo en este campamento tuvo que estar en todas las reuniones que se llevaron a cabo. Pero todo siguió igual en su corazón. Sin embargo, un día a las seis de la mañana el amigo que le había invitado al retiro lo levantó para ir a una reunión de oración. El cuenta que nada especial sucedió en su interior hasta que uno de los hombres que estaba orando dijo algo como: "Señor, si hay alguien en este lugar que no se haya entregado a ti, te pido que lo haga en este mismo momento". Y Asombrosamente en ese momento su corazón se llenó de convicción de pecado y pudo ver cuanto necesitaba al Señor. Arrepentido y humillado ante El, oró en silencio pidiéndole que lo cambiara mientras entregaba su vida a los pies del Salvador y recibía el regalo de la vida eterna que Dios promete a todo aquel que cree (Jn. 3:16).
Puede que nunca comprendamos a plenitud el impacto de nuestras oraciones, pero una cosa es segura: "la oración eficaz del justo, puede mucho." (Stgo. 5:16, RVR 1960) ¡Amén!
En el amor del Señor,
Miguel A. Cañete
Tomado de: Vientos de Avivamiento.
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